El Gato y La Caja

Anécdotas Pandémicas

Una colección de historias sobre personas y la pandemia de coronavirus.

Por acá para leer

Tazas, masitas y dudas

Volvía de Polonia, mi segunda casita, y después de una despedida agridulce con mi pareja estaba en un café disfrutando de un brownie con helado, porque, qué mejor que comer algo tan pomposo y empalagante cuando se te caen los mocos y no te quedan pañuelos. 4 de marzo de 2020, primer caso de Coronavirus registrado en la Argentina. En este contexto empezó mi espera. Había dejado a mi pareja en Europa pensando que nos íbamos a ver tan solo cuatro meses después. Je, ilusa.
Ahorren energía y no piensen en la idea romántica de las relaciones a distancia, los hechizos se rompen cuando la realidad te sopapea. Y en este tipo de vínculos le ofrecés la otra mejilla, o bien te rompe la nariz.
Muy pocos gobiernos ofrecieron asistencia a las parejas binacionales no casadas, algunos permitían que llenando ciertos papeles te quedases, otros pedían fotos, pasajes de avión y hasta prueba de alquiler en conjunto. Hubo un caso que me llamó la atención, una chica islandesa comprometida con su novio estadounidense. Tan chiquita es Islandia, que la chica en cuestión pudo llegar hasta la ministra de Justicia de su país y lograr que su prometido llegase a Islandia sin mayores complicaciones. ¿Por qué me llamó la atención? Por lo fácil que puede llegar a funcionar la comunicación en un país con la misma cantidad de habitantes que Lanús.
Otras parejas buscaron un tercer país que les

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Paula Acosta, 18/01/2021

Poné la fecha

Corría febrero del año 2020 -me toco la izquierda y sigo- y atravesaba, junto a mi compañero, el famoso e indeseable bajón post vacaciones.

En un dos ambientes de Almagro, después de un día eterno de laburo y con la esperanza que de una tarde de sol que se estira hasta pasadas las ocho de la noche, pintó charla/divague de proyectos a futuro: “¿Y si nos vamos a ver qué onda España? Yo tengo la ciudadanía Italiana, tenemos unos ahorros, ya estudiamos lo que nos gusta y recién entramos en los 30”. “Ojo eh, nos casamos para agilizar trámites (disculpas a lxs adeptxs creyentes de la institución), hablamos con un par de amigxs que están allá y sacamos el pasaje. La veo eh.”

Hasta acá todo bien.

En una semana, y en un arrojo de organización que me genera mucho orgullo, activamos las naves, sacamos pasajes para julio (sí, julio), reservamos fecha en el registro civil y nos dieron para el 20 de marzo. Empezamos a contar, en distintos eventos generados para la ocasión, la gran noticia. Hubo llantos, risas y también reacciones de lo más inesperadas.

Paralelamente en la radio, muy de fondo, empezaban a repetirse palabras como “Wuhan”, “murciélago”, “virus”, etc.

Volviendo al tema casorio, los testigos debían cruzar los límites de CABA para estar presentes. Uno desde Avellaneda, trancu, y otra desde Córdoba Capital.

Arrancó Marzo. La radio empezó a ser más escuchada, volumen alto y minuto a minuto.
La palabra

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Mechi, 14/01/2021

Amor al Covid

12 de Febrero de 2020. Le respondo la historia a la chica que hace rato me gusta y nunca me animé a hablarle. Me cuenta, entre otras cosas, que se volvió a nuestra ciudad de origen por trabajo y que en Abril tenía un viaje planeado a Buenos Aires y ahí podríamos salir a tomar algo como le había propuesto.
Sentí mucha tristeza por el hecho de que una vez que me decido a hablarle se había mudado pero contento porque aceptó mi invitación.
Me compré ropa pensando en nuestra esperada cita, veía lugares a donde podría invitarla y cosas para hacer con ella si todo iba bien (algo en ella siempre me dijo que si).
Entre paréntesis nunca fui una persona sexoafectiva. O si lo fui fue hace mucho tiempo.
Sigo con la historia: en Marzo pasa lo que todos ya sabemos y nosotros siempre tuvimos la esperanza de que sólo sean esas benditas 2 semanas. Todos también sabemos que no fueron solo 2 semanas.
Podría decir que ante esta situación nos tuvimos que reinventar: nuestra primera cita fue una videollamada de Whatsapp que duró una hora y media (nada mal para la primera vez no?), nuestras idas al cine eran por Netflix Party y las cenas o los detalles eran gracias a Glovo.
Nuestras conversaciones empezaban a ser más largas y más profundas, conociéndonos cada vez más y sintiéndonos como adolescentes cada vez que nos quedábamos hasta

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Tadeo Maitini, 14/01/2021

Superposición de horarios

En 2020 empecé a dar clases en una escuela, que enseguida se transformó en “clases desde donde el wifi funcione mejor”.
Y, está comprobado, si el wifi funciona bien para dar la clase, también funciona bien para transmitir contenido a la tele. Así que a veces el escritorio, el pizarrón improvisado y la tv compartían habitación.
Obviamente en el horario de la mañana, y mientras no hubo fútbol en el horario de la tarde también, la tele estaba siempre apagada.
Pero un día anunciaron la vuelta de la Champion. Y la diferencia de huso horario con Europa hizo que todo sea difícil.
Porque la clase terminaba a las 16:30, pero los partido arrancaban a las 16. Y obviamente no podía faltar a mi deber como docente, pero ser hincha es un trabajo full time.
Pero no hay nada que una buena orientación de la cámara y el pizarrón, y una tele muda no puedan solucionar.
Eso sí, qué enorme ejercicio de autocontrol no gritarle gooooolll a las respuestas acertadas, ni solar en un ruego el famoso “no la perdamos ahí” para les más distraídes de la clase. Que extraña dualidad la de putear un árbitro en una pantalla, y ser el árbitro en la otra.

Pula, 13/01/2021

mi abuela

Hola!
Mi anécdota no es nada feliz. Hasta julio del 2020, mi abuela Liliana, de 72 años de edad, era una mujer completamente funcional. Trabajaba todos los días hasta tarde y era la madre absoluta de la familia. Administraba su casona en el sur donde vive con mi abuelo y tienen cabañas en alquiler. Cada vez que alguien de la familia necesitaba algo, ella iba atrás a ayudar. Era el sostén de la familia en su típica configuración matriarcal argento-italiana.
El 24 de julio del 2020 tuvo un ACV. Lógicamente, esto generó que se desplomara contra el piso, golpeándose gravemente la cabeza. Pero lo lamentable, y completamente evitable, fue que debido a que estaba tomando dióxido de cloro como supuesto método preventivo contra el Covid, por recomendación de un pseudo médico (y obviamente validada por la exposición en los medios), la sangre de la herida no coagulaba. El sangrado que no frenaba hizo que se generara un gran hematoma cerebral, tras el cual estuvo internada 2 meses, ingresada a la UTI con 80% de probabilidad de muerte debido al sangrado que no coagulaba por el dióxido de cloro en sangre.
Hoy está viva, pero no sabe quién es quién y no puede valerse por sí sola en ningún sentido. Mi anécdota es un bajón, lo sé, pero me parece importante de sobremanera que se sea consciente de los efectos de la desinformación.

Maximiliano Rodríguez, 12/01/2021

Alto Parlante

No es lo mismo que la vida te sonría a que la vida se cague de risa de vos…

Resulta que un día, mi vecina del frente, La Cuto, dejó de saludarme.
Las dos primeras veces, me costó afirmarlo. “Tal vez por el barbijo no me reconoció”- me dije como para cederle unos porotos a la armonía barrial. Aunque en realidad interiormente sabía que el tapabocas cubre sólo una mísera parte de la cara, dejando el otro 96,4 % del cuerpo descubierto. Además, la ropa de cuarentena que venía usando ya casi cumpliría un mes el día del segundo “no saludo” y era imposible que no reconociera eso.
La tercera vez lo hice, sólo para decirme a mí misma, “Amiga, otttt sea reattsioná”. Entonces me saqué el barbijo, levanté la mano derecha, cual reina de carnaval, y prácticamente le grité: “¡Buen díaaaa!”
Nada.
Recién en ese momento lo corroboré. Mis pupilas ascendieron hacia la izquierda en postura de recuerdo y las piezas encajaron:
Unos domingos atrás, al rededor de las 10 de la mañana, estaba en mi casa pintando colibrís cuando, de repente, un tornado de chamé remixado entró por la ventana (cerrada), me desparramó los papeles, la paz y retumbó en la puerta de vidrio que separa al comedor del patio. Quise pensar, pero no pude escucharme. Los perros lloraron, los colibrí se chorrearon y en menos de tres segundos la armonía vecinal y la paz mundial me

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Virginia Palazzi, 11/01/2021

Free-gim

Hoy en “Que buen dato reina pero nadie te preguntó”, entrevista a mí misma. Viki Palazzi nos cuenta sobre el free-gim, método revolucionario que por ahora sólo practica junto a su amiga Lia Ester, pero… que pronto podría cambiar el mundo.

Entrevistadora: Al igual que el 98% de la población Viki tiene 3 trabajos a los que dedica el 70% de sus días. Ademas, al igual que el 60% de la humanidad que, durante la pandemia, comenzaron con el teletrabajo, el homeoffice, el home-home y/o el work-work, su vida colapsó de la noche a la mañana.
Entrevostadora: -¿Qué significó esto puntualmente para usted, Virginia?
Viki:- Un quilombo descuajeringante, devenido en ansiedad.
E: -Sin profundizar en la ansiedad, hoy más de la mitad de las personas la padecen… ¿Podrías contarnos, qué fue lo que se le descuajeringó?
V: -Y… por ejemplo, encontrarme un mierjueves a las 25:00 am, terminando un pendiente que debía haber entregado el pasado sabingo de septubre.
E: ¿Y cómo fue que el free-gim apareció para cambiar su vida?
V: Decir que cambió mi vida es pretencioso. Pero si puedo jurar que al menos la hora y media que le dedico 3 días a la semana tuvieron un giro de 180°.
Te cuento, hace tiempo que la idea de acomodar prioridades me venía persiguiendo (de forma muy insistente): límites laborales, tiempo de calidad con mi gente, más autocuidado, hacer algo que me guste, aprender cosas nuevas y,

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Virginia Palazzi, 11/01/2021

Proyectar

Una semana antes de la cuarentena obligatoria se me cae el celular y se estalla toda la pantalla, pero como funcionaba perfecto y estaba con miedo de gastar plata tire unos meses con el teléfono así, harta y pensando que me iba a quedar ciega decido comprarme un celular nuevo, y pienso en gastar un poco más para por lo menos en dos años no volver a gastar en eso. Elegí después de analizar mil cosas un Motorola que recién salía con un muy buen costo beneficio. Emocionada por el tiempo libre que tenía, el futuro lanzamiento de Disney plus, y todavía preocupada por mí vista, me compré un proyector porque no quería comprar un televisor y también ya me había cansado de la mini pantalla.
Llega el proyector, lanza Disney, y resulta que no lo transmite por algún motivo de derechos. Me compro un adaptador/conversor y resulta que no funciona con Motorola.
Sigo viendo películas en mini pantalla, con un celular nuevo que todavía estoy pagando y me niego a venderlo hasta por lo menos terminar de pagarlom

Macui, 11/01/2021

Lo dijepense

El viaje comenzo como de costumbre, con un chequeo al camion, preparando la cobija, la almohada, algo de ropa, comida, la consulta a los colegas sobre como estaba la ruta y el tema de los permisos para circular, y por ultimo pero no menos importante, el incondicional mate. Luego de tener todo eso listo, arrancamos viaje.
Kilometro tras kilometro, fui pasando los controles de temperatura y papeles. Mas o menso cada 100 Km habia un control, asi que fueron muchos hasta llegar a destino.
Llegando a Villa Maria tome una ruta equivocada, que me hizo tomar un camino rural, desviandome mas de 60 Km por un callejon de tierra. Cuando sali de esa nube de tierra, el polvo que habia respirado y que tenia encima era increible, y el cansancio era un parrafo aparte.
El callejon desembocaba en la rotonda de la entrada de rio tercero, y alli el ultimo control, mi idea era dormir unas horas ahi y emprender la vuelta. Solo estaba pensando en eso, solo deseaba dormir un rato.
En eso me arrimo a la ultima caminera, y yo esperaba el ultimo chequeo de temperatura y papeles y listo. Me saludo con el policia, le explico que hacia ahi y a que venia, y me dice bueno genial los papeles estan todos correctos, solo queda una prueba de olfato….
En ese momento el cansancio y los nervios por equivocarme y tener que volver sin la carga

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Javi Di Lauri, 11/01/2021

La mudanza mas larga de la cuarentena

El 19 de marzo de 2020 firmamos con mi pareja el contrato para irnos a vivir a un nuevo departamento. Había que hacerle varios arreglos y estábamos muy emocionades de finalmente irnos a vivir juntes. El plan era no dormir ahí hasta que hubiera wifi y una heladera. Ese mismo día a la tarde se declara el ASPO para el día siguiente. Viendo que se venia bastante jodida y que ya estaba teniendo varias discusiones en mi casa sobre si la pandemia era real o una falsa decidí ese mismo día a la noche mudarme a la casa de mi pareja.
Los siguientes meses fueron complicados. Acostumbrarse a la nueva normalidad, a un nuevo departamento (que todavía no era en el que queríamos estar), adaptarse al gato de mi pareja que su pasatiempo principal era morderme los pies, adaptarse a trabajar 100% remoto, pagar las cuentas de un lugar donde todavía no vivía, intentar que nos hagan los arreglos solo usando el teléfono y dando las llaves.
Recién nos mudamos el 1 de junio con todos los permisos y turnos y cosas correspondientes, incluso para mi sorpresa nos pararon en la calle para pedirlos.
Quien la pasó mejor? El gato. Lo primero que hizo al salir de la transportadora fue declarar al armario como su cucha.

Javi, 11/01/2021

Un fernet

Domingo 22 de Marzo. Recién arrancaba la cuarentena, era domingo a la noche, lunes y martes eran feriado puente y en ese momento la cuarentena era ESTRICTA. Salíamos a comprar Fernet (pues prioridades) y justo adelante nuestro, al vecino se le queda la llave trabada en la puerta. No podíamos ni entrar ni salir, y éramos 4 en el hall de 2×2 de un edificio, en el medio de un finde largo en cuarentena, sin barbijos todavía… Logramos romper la puerta y abrirla después de media hora. Pero imaginen esto: esperar un cerrajero a las 12 de la noche con la puerta de un edificio de 20 departamentos abierta, los patruyeros que pasaban una y otra vez por adelante nuestro, vecinos que pedían delivery e inventaron una suerte de gancho para poder pagarle y agarrar la comida desde el balcón del primer piso, nosotros llamando a un consorcio fantasma de por sí, ni hablar en un finde largo… Todo. Por. Un. Fernet.

Agus, 06/01/2021

FIEBRE | Breve Colección de Epidemias

Este proyecto es parte de un proceso abierto. A casi un año de la llegada del coronavirus a Argentina, estamos juntando historias de anécdotas que les hayan pasado durante esta pandemia. De todas las historias que compartan, las mejores van a ser seleccionadas para aparecer en el capítulo final deFIEBRE.

El Gato y La Caja