El Gato y La Caja
Vos, yo, la ciencia. Pensalo

Vos, yo, la ciencia. Pensalo

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Marcos Feole

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Néstor Ocampo

¿Qué es el método científico? ¿Cuáles son sus fortalezas y debilidades?

Vos, yo, la ciencia. Pensalo

Los científicos son famosos por hacer preguntas copadas y encarar la búsqueda de respuestas a través del método más potente y objetivo que conocemos. Genial. Felicitaciones, chicos. Ahora, yo también tengo una pregunta:

¿Quién te nombró el Emperador de la Verdad, flaco? o, en términos más formales: ¿Por qué hay que creerle a los científicos?

El interrogante es mucho más pertinente de lo que parece, principalmente por el problema que representa para alguien a quien un guardapolvo le daba autoridad y ahora tiene que salir a explicar que, en realidad, su credibilidad viene absolutamente de otro lado.

Para vos, que no penetrás profundamente los recónditos mares del conocimiento científico, la ciencia también es una cuestión de creencias. Cuando te habla el Dr. Capo de la UBA o el MIT, vos podés decidir entre creerle o no. Pero, ¿por qué creerle a un científico? O peor, ¿por qué habría un científico de creerle a otro científico? Siendo físico, ¿cómo hago para saber si creerle o no a un biólogo, a un químico, a un homeópata o a un astrólogo? Y ni hablar de los abogados, los albañiles y los reparadores de heladeras, que por estar fuera de este circuito la tienen mucho más difícil.

Todos recordamos esas estimulantes y divertidas clases de colegio secundario en las que los profesores interrumpían tu sueño para decirte que ‘La ciencia siempre tiene la razón porque sigue el método científico’. Pero, para esa minoría recontra ínfima de aproximadamente 97% que no prestaba atención en el secundario, podemos atacarlo de una manera un toque menos soporífera.

Esta jodita del método científico se trata, en primer lugar, de usar indicios para inferir algo que creas cierto sobre lo que estés estudiando, lo que se conoce en el barrio como formular una hipótesis (y por ‘barrio’ me refiero a ‘lugar hipotético que suponemos que existe pero sobre el cual todavía no tenemos una sola evidencia’). Con tu hipótesis en la mano, te fijas qué consecuencias traería que fuese cierta; o sea que el trabajo del científico un cachito es predecir el futuro (como la astrología, pero que funciona). Lo último que hay que hacer es comparar las consecuencias de ese modelo teórico con la realidad, o sea, con observaciones o experimentos. Si las consecuencias no están de acuerdo con las observaciones, entonces la hipótesis cae. Como decía Dick Feynman (a.k.a., el tercer Feynman): ‘En esta simple frase está la clave de la ciencia. No hace diferencia cuán linda es la hipótesis, ni cuán inteligente es quien la propuso, ni su nombre o su título. Si no concuerda con los experimentos o la evidencia, no va.’ O sea, la ciencia se trata de probar y probar hasta que alguna de nuestras hipótesis para explicar un cachito del Universo, funcione. Eso o ponerte un kiosco.

Esto se llama método deductivo, porque a partir de algo general (la hipótesis), tengo que poder deducir muchas pequeñas consecuencias y fenómenos de la naturaleza, es decir, arranca de lo general y va hacia lo particular.

Sin embargo, el método científico deductivo tiene algunos temitas. A saber:

  1. Para comparar las consecuencias con los experimentos, los científicos asumen muchas veces hipótesis auxiliares que agregan ambigüedades (a lo que nos referimos internamente como ‘una serie interminable de parchecitos ad hoc: la silver tape del método científico’). Por ejemplo, la mecánica cuántica es una serie de principios que se usan para explicar cómo funciona el mundo recontramicroscópico (o sea, todo lo muy, muy chiquito, del nivel de átomos, moléculas y el chiste que ellas quieran agregar sobre algún ex). Pero, muchas veces, al comparar sus consecuencias con la naturaleza, los experimentos mezclan cosas microscópicas con macroscópicas (por ejemplo, los equipos de medición), y como que justamente en esa relación entre lo atómico y lo macroscópico las teorías empiezan a gotear y asoman un perejil en el diente.
  2. Mucha de la ciencia que se publica o se acepta no sigue exactamente el mismo color de método científico. Como ejemplo está el método inductivo, que es el que usó Darwin para crear su Teoría de la Evolución. Charlie, mirando una bocha de especies animales, sacó una conclusión general para todas. O sea que el método inductivo es como el deductivo, pero al revés: arranca de lo particular y va hacia lo general. Es otro ejemplo de hacer ciencia, aunque no esté estrictamente enmarcado en el método científico deductivo.
  3. Ya entendemos cómo decidir si una hipótesis es incorrecta, pero ¿cómo hacemos para saber si es verdadera? Acá está lo lindo de la ciencia: no se puede. A eso viene la frase que se le atribuye a Einstein (aunque vaya uno a saber si en verdad la dijo, pero no por eso es menos cierta): Ningún número de experimentos, por muchos que sean, podrán demostrar que tengo razón. Pero tan sólo un experimento puede demostrar que estoy equivocado.’ Esto se conoce como falsacionismo y se traduce en ‘Es más fácil probar que existe un unicornio en tu cocina que probar que no hay un señor mágico de barba que controla el Universo porque para el primero, simplemente necesito un unicornio y una cocina, mientras que, para el segundo, necesitás levantar cada piedra de cada planeta de cada galaxia de cada sistema, y así hasta no encontrar nada. Qué paja.’

Solamente a medida que una hipótesis va explicando cada vez más experimentos, podemos ir ganando confianza en ella, pero nunca asegurarla del todo, porque no sabemos si en algún momento o en algún otro barrio del Universo, este modelo va a fallar.

A esto de decir que una hipótesis es cierta porque sus consecuencias coinciden con los experimentos se le llama falacia de afirmación del consecuente. Y, como sabemos, una falacia es un argumento que parece re válido pero que en realidad es humo.

Lo loco es ver que en general pasa lo contrario. Creemos en la ciencia cuando dice que algo es cierto (como el Big Bang o la mecánica cuántica), pero no cuando dice que algo no (como la astrología, la homeopatía o esas zapatillas de plataforma que por alguna razón no documentada REQUETE TE VAN A ADELGAZAR). La cosa es que este es justamente el punto en donde la ciencia más la rompe: puede asegurar que una teoría es falsa, pero nunca puede asegurar que otra es verdadera.

Esto nos muestra que, en realidad, lo lindo de la ciencia no es su capacidad para dar respuestas, sino para hacer preguntas. La pregunta es lo importante y es lo que nos lleva al laboratorio todos los días. Muchos creen que descubrir cosas que nadie sabe es embarrar la magia, y pasan su vida haciéndose las mismas preguntas (maravillándose o no con ellas). La cuestión es que cada respuesta encontrada abre muchísimas y nuevas preguntas por responder. Y eso es lo copado de la ciencia: nos muestra cada vez más y más preguntas. Sin ella, nos cuestionaríamos siempre lo mismo y nos perderíamos del increíble placer que es dudar, decir ‘No lo sé’, y tener que pensar cómo hacer para responder esa nueva pregunta.

La curiosidad habrá matado al gato, pero seguramente la pasó bárbaro mientras duró.

Ahora, bancá. ¿Toda esta cháchara no arrancó con la promesa de explicar por qué hay que creerles a los científicos? La respuesta es sí. Sí hay que creerles a los científicos cuando aseguran algo, pero no sólo porque siguen el método científico, sino por la forma en que se fue y se va armando la ciencia y construyendo el conocimiento a lo largo de los años, a través de preguntas, dudas y curiosidades que tratan de ser contestadas cada vez con más y más rigor. La ciencia es el consenso de un conjunto de escépticos intransigentes hinchapelotas organizados. Un grupo de bastante gente que se pasó y se pasa la vida estudiando cosas muy específicas de una manera muy minuciosa, apoyada sobre lo que otros científicos ya estudiaron y a veces incluso tratando de desmentirlos, en un evidencia-off sanguinario en el que unos pierden y otros ganan pero donde, en definitiva, ganamos todos. Thor quiera que algún día alguien haga temblar la Teoría de la Evolución y nos ofrezca una alternativa tan enorme que hasta Darwin mismo se enamore perdidamente de ella.

La ciencia demuestra a diario que al menos un poco de razón tiene. Avanza a velocidades increíbles haciendo predicciones cada vez más complicadas y haciendo posible al mismo tiempo el desarrollo de nuevas tecnologías (o sea que no solamente boquea cada vez mejor, sino que hace cada vez mejor). Gracias a ella, hoy tenemos cosas con las que hace 400 años no era posible siquiera soñar, y no sólo chiches materiales. Tenemos la posibilidad de vivir más y mejor (promoción no válida para la mayoría de los habitantes de las grandes ciudades) pero, principalmente, de transitar nuestra finitud de maneras cada vez más libres, usando una forma de atravesar la realidad con cada vez más y mejores preguntas.

Pero no hay por qué ‘creer o reventar’. Hay opciones, y la más linda es dudar y pedir más información. Lo mejor de salir de la dicotomía creyentereventatoria es que nos permite aceptar ideas basadas en la mejor evidencia a mano, en oposición a la costumbre anterior: inventar lo que nos pinte según la cátedra de Mística que hayamos cursado, desatando la eterna e irresoluble discusión que termina en si tu fantasma es mejor que el mío.

El método científico nos hace más libres y menos tercos. Nos permite ir del hipersobrevaluado ‘Estos son mis principios y los banco a muerte’ a ‘Estos son mis principios, pero si tenés evidencia de lo contrario, buenísimo, re vamos con esa’.

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En esta nota se anda diciendo...

Hugo Carlos

26/05/2017

Hugo Carlos

Hola. A mi juicio el artículo logra satisfactoriamente distinguir los conceptos de ciencia y creencia. Lamentablemente no encuentro mención explícita a que las explicaciones fueron descritas fundamentalmente desde las ciencias naturales. Pareciera que debemos deducirlo con el transcurrir de la lectura.

Gracias a mi paso por estudios de ingeniería y, posteriormente, por una carrera humanística (educación) es que puedo apreciar el sesgo en la nota. Si hubiera estudiado solo ingeniería, seguiría considerando que ciencia es lo que hacen los científicos con instrumentos y tecnología, la que se somete a pruebas de laboratorio, lo cuantificable con instrumental de precisión. Así me lo hicieron ver y entender. Luego, por esa visión parcializada, me demandó bastante más tiempo del esperado comprender que en las ciencias humanísticas pueden coexistir teorías y que unas pueden complementarse (e incluso, yuxtaponerse) con otras. Seguramente entraron en juego supuestos implícitos, como el de mi formación previa, y el de mis docentes, con una mirada centrada cada uno en sus ciencias.

En el artículo se menciona la evolución de la ciencia, pero no son considerados los contextos histórico, filosófico, cultural y social. El marco cultural y social es, en general, poco apreciado por las ciencias naturales. En otras ciencias pueden ser (son) determinantes.

La ley de la gravedad o la ley de elasticidad (de Hooke) considera comportamientos naturales, universales dentro un campo de acción. Se explican y responden a ciertos factores ya conocidos y estudiados (reitero, dentro de un intervalo definido). En ciencias sociales, en cambio, una gran cantidad de sucesos no pueden ser explicados desde una perspectiva “única”. Hay multiplicidad de factores que complejizan el estudio, algunos de ellos no fáciles de cuantificar. En educación hay múltiples factores inherentes al grupo escolar: la condición social, el vinculo familiar, las relaciones intrafamiliares, las capacidades y habilidades individuales, la cognición, la homogeneidad del grupo, etc.

¡Encontrar la cuantificación de esos factores, sus relaciones y, con ellos, lograr una teoría general satisfactoria podría ser una posible solución a tantos problemas educativos y sociales! Pero, ¿cómo?, ¿es posible?

Un solo interrogante más: ¿cómo medir cuantitativamente la empatía del alumno hacia el docente o, en general, de una persona hacia otra? La física y la química apartan del análisis estas cuestiones. Dedican su objeto de estudio solo a lo que puede medirse con instrumental. Las ciencias a las que refiere el artículo centran su mirada desde la persona hacia el cosmos; no aparecen las que observan hacia el interior del ser.

De esto, el artículo no refiere, ni da lugar para pensar que no solo lo que se mide con instrumental y en laboratorio es ciencia. Ciencia es algo más que lo que se intenta explicar en la nota. Saludos.

Vale

24/07/2016

Vale

Puf, de más que el gato se halla arremangado y pregunte “por qué creerle a la ciencia”. Lo esperaba! Muy bueno el artículo aunque creo que deja algunas cosas interesantes afuera…
Totalmente de persona que piensa, no por especialidad (ni científica ni filósofa) es un ema que hace rato me cuelgo a discutir y pensar…
En realidad es curioso que las razones por las que vos decís que hay que “creerle” a la ciencia parten desde valores propios de la ciencia. O sea, me queda mucho la duda de si, en el fondo, no estamos igualmente “eligiendo” la verdad que más nos convence/conmueve/motiva por las razones que sea. Yo personalmente siento que es así para mí, comparto los valores “ceintíficos”, que creo liberadores, pero me parece que asumir que esos valores o que determinada forma de definir lo que es verdad, o lo que es verificable es una elección.
Todo esto podría estar entre signos de interrogación para reflejar mejor lo qe tengo en la cabeza. Pero en todo caso, me parece lo mejor que se discuta en serio, y no desde la postura “science, bitches” más propia de un hincha que de una persona racional.
Chin chin por abrir la conversa!

Lorena Paola

30/03/2016

Lorena Paola

Hola Marcos:

¿Me lo puedo “robar” para que mis alumnos lo lean?

¿Viste como es esto del copyright, NOCIERTO?

Beso.

Gabriel Menichelli

04/03/2016

Gabriel Menichelli

Qué placer cuando entrás al laboratorio y ves que el experimento número mil que hiciste confirma tu hipótesis. Es un gran LA PUCHA QUE VALE LA PENA ESTAR VIVO.

Emiliano

26/09/2015

Emiliano

Muy bien.

A cualquiera se le llama científico hoy en dia. No importa que tan lejos se crea de las pseudo ciencias o los charlatanes.
No cualquiera es un hombre/mujer de ciencia, y quien realmente lo es, no se queda en las dicotomías ni se considera parte de un grupo u otro.

Pero bueno, solo por consenso y “prestigio” muchas instituciones tiene hoy en dia secuestrada la palabra ciencia.

Además, deberíamos hacer énfasis en la diferencia entre ciencia y cientifismo.

Ivan

25/09/2015

Ivan

Que manera copada de abrir la cabeza. La ultima parte que decia sobre “defiendo mis principios, pero si los tuyos son mejores, vamos con los tuyos“ es de una sabiduria genial!

Lucas

08/09/2015

Lucas

Feyerabend estaría orgulloso. Jaja
Gracias muchachos, son geniales en esto.

MAF

07/09/2015

MAF

Muy buena nota! Es importante estar dispuesto a dejar atrás todo lo que uno ya construyó en pos de evidencias más fuertes, y también lo es aceptar que uno es humano y puede equivocarse. Quisiera hacer más hincapié en que también es importante creer en lo que uno ha hecho y defenderlo.
Podríamos pasarnos la vida curioseando y preguntándonos sobre todo, y aplicando el filo del método científico para pulir todo tipo de falacias cotidianas, pero ninguno de los grandes logros de la ciencia sería factible si no dirigiéramos nuestras preguntas hacia donde confiamos que, aún siendo limitadas, nuestras hipótesis tienen más chances de develar un pedacito de misterio, aunque sea por un instante. La intuición del científico y la confianza que tiene en ella son fundamentales.
La ciencia es una actividad social y solo prospera si se contagia, y es difícil contagiarla si el científico no refleja en su trabajo la devoción que le tiene, aún cuando se lo ponen en duda. Es difícil construir algo grande sin una gran motivación, sin jugársela por una verdad efímera, pero bella.

Agustin Mauro

06/09/2015

Agustin Mauro

Muy bueno tu el articulo Marcos! Es metodo hipotetico-ductivos para todxs!
Vi que ya hicieron varios de los comentarios que quería hacer pero nadie reviso la parte del falsacionismo, asi que me toca comentar sobre eso.
Si bien me parece que el falsacionismo es un metodo que hay que alentar, creo que no hay que ser ingenuos respecto a su funcionamiento. El principal problema es que en principio casi cualquier enunciado “sobre el mundo” es falsable, para mi el problema es poder dar las condiciones de falsación (establecer una teoría con bueno terminos observacionales y definiciones operativas que permitan falsarla). En ese sentido considero (como experimento mental) que si alguien tiene ganas puede hacer una teoría de Dios “falsable”. De ahi, a tratarlo y que encima sea relevante hay una larga distancia, especialmente porque no se que tipo de fenomenos querría abordar.
Pero todavía hay más problemas. Una de las críticas más interesantes que se le han hecho al falsacionismo popperiano es la tesis Duhem-Quine. Que básicamente dice que para una teoría dada uno no puede falsar una hipótesis aislada, sino que siempre está testeando esa hipotesis junto con un conjunto de supuesto auxiliares (esto va de la mano de teorías del lenguaje que afirman que el significado de un término/enunciado no es atómico sino que siempre es en “red”).
Mi salida a eso tiene que ver con una filosofía particular. Yo “milito” (adhiero) al naturalismo en filosofía, que de hecho también fue propuesto por Quine. Creo que los problemas de la filosofía solo difieren en grado con los de la ciencia, y que una buena filosofía tiene que informarse del conocimiento científico (sin subordinarse una a la otra, la diferencia se ve mucho a nivel de método, porque para mi la filosofía se dedica a la argumentación y la ciencia a hacer una forma particular de conocimiento). Por eso creo que los problemas que se vienen discutiendo como los de “verdad”, “conocimiento”, etc, tienen que ser estudiados por la ciencia. De hecho existe muy buena psicología y sociología del conocimiento (y de las ciencia).
Por esa posición que tomo y evidencia de esas disciplinas de dije (y varias mas) creo que la diferencia entre la ciencia y la no-ciencia no es cualitativa, sino que es una diferencia de grados (en varias dimensiones, como resolucion de problema, recoleccion de datos, falsabilidad, sistematicidad, precisión del lenguaje, etc).
Pero además, creo que tampoco existe LA ciencia, sino LAS ciencias, y que hay que ser conscientes de la multiplicidad de métodos (acepto que dije “la” en todo el texto por costumbre). Para cada objeto de estudio hay métodos que funcionan mejor. A la física le ha funcionado muy bien el metodo HD, pero cuando se usó en otras disciplinas no fue tan bueno, siendo uno de las peores consecuencias el reduccionismo. Por ejemplo el positivismo en la psicología llevó al conductismo, que si bien hizo avances interesantes tenía una visión increíblemente pobre del comportamiento humano (y por suerte ya fue “superado” por la psicología cognitiva). En la sociología llevó al individualismo metodológico, y se tardó mucho tiempo en aceptar que la sociedad no era simplemente un conjunto de individuos. Además también hay que tener en cuenta que para un mismo objeto de estudio varios métodos y aproximaciones pueden complementarse. En ese sentido todos deberíamos ser muy conscientes de nuestras limitaciones como investigadores y apostar más seguido por la interdisciplina (aunque ya se que en la practica es dificil, y que es mas facil decirlo que hacerlo). Como ejemplo de ciencia interdisciplinaria me gustan las ciencias cognitivas (que de hecho estudio), que combinan metodos de la psicología, la inteligencia artificial, la linguistica, la filosofía, la antropología y la neurociencia, para estudiar la mente o el comportamiento inteligente (si se quiere la psicología cognitiva es “superada” por las ciencias cognitivas).
Respecto a la verdad, si uno toma una postura naturalizada, entonces no puede creer que la verdad es la correspondencia entre las palabras y el mundo, porque uno no puede tener el ojo de Dios para corroborar eso. Entonces decir que en algun momento llegamos a la verdad no tiene sentido (lo dijiste muy bien en el articulo). Pero por la misma idea es dificil decir que nos acercamos. De hecho, si uno toma la verdad como fenomeno de estudio se da cuenta de que es una propiedad particular que tienen algunos discursos, y ahi salen muchas ciencias sociales a estudiarla. Pero como la verdad tambien es una norma, uno tiene que decir cuando algo es verdadero. Se puede tomar la salida del pragmatismo (ver pragmatismo en wikipedia). Yo, al menos para la ciencia, prefiero tomar la salida del coherentismo. Hacking (un epistemologo muy bueno) agarró la tesis Quine-Duhem y dio una version más general para la ciencia. Cuando uno intenta falsar una hipotesis en realidad lo que tiene es la H, con un conjunto de supuestos auxiliares, instrumentos, metodos de analisis, etc; frente a evidencia falsadora uno no solo puede hacer una H ad-hoc, sino tambien revisar los datos, revisar los instrumentos, revisar los SA, etc. Una teoría es verdadera cuando consigue crear un conjunto coherente de todas esas cosas (y no es nada facil, por eso el cientifico hace tanto esfuerzo). Las leyes de Newton por ejemplo, son un conjunto coherente de modelos, lenguajes, metodos matematicos, instrumentos, etc, para describir un conjunto de fenómenos.
Una ultima cosa, y perdon por la extensión, tengo mucho para decir. Considero que la ciencia siempre es (y debería ser) un ambito de discusión. Entonces no creo que pueda venir el científico con LA verdad a decirle a los ignorantes lo que deben hacer y decir. Y si bien eso se aplica a mucho ambitos, es importante en la politica. Varios dijeron que la ciencia debería dar las recetas para la organizacion social, pero yo desconfio de cosas como el movimiento Zeitgeist. La ciencia (y mas en temas sociales) nunca tiene una teoria lo suficientemente unificada (por ahora). Entonces como el experto no tiene LA verdad, tiene que tener cuidado de no pasar por encima de la discusion politica, y tratar de no imponerse en los mecanismos de la democracia. Para algunas discusiones politicas puede ser util una comision tecno-científica, pero no siempre puede decirnos que hacer, para eso tenemos la democracia. Si creemos que la ciencia nos va a decir que hacer, solo veamos el conflicto del calentamiento global, y como el mismo discurso cientifico puede ser contradictorio. Tambien nos sirve para darnos cuenta como el discurso cientifico siempre es un discurso social, afectado por intereses economicos, con sesgos culturales, etc, y que no nos puede dar una verdad objetiva, aunque talvez una verdad intersubjetiva (la de la comunidad cientifica). Ojo, esto vale para todo discurso cientifico, no para el “cientifico-que-no-es-tan-cientifico”, o el que “sale mal porque la intereses lo perturban”.
Espero que sirva este compendio apurado de filosofía y filosofía de las ciencias, y espero que se haya entendido… Ante cualquier duda usted se puede acercar y estudiar filosofía de las ciencias en su facultad de filosofía mas cercana ;)
Saludos!

Christian

04/09/2015

Christian

exacto. Además, nunca hay que olvidar que la ciencia es otra forma de explicar lo real, que es inalcanzable.

Cecilia

04/09/2015

Cecilia

Buenas .. estoy para pedir ayuda. Tengo 2 sobrinos de 4 y 9 años. Les quiero regalar algún libro o juego relacionado con ciencia. Pensaba en un microscopio para el mayor. ¿ qué me recomiendan ? ¿ en libros ? ¿ en juegos ? Gracias !!

Martu

04/09/2015

Martu

Genial nota como siempre.
Como estudiante de Biotecnologia (wooow q dificil eso q estudias, me dicen todos), te cuento q la idea de hacer ciencia me aterra, pero al mismo tiempo me apasiona la idea de vivir persiguiendo dudas, hipotesis, teorias y bacterias claro, y si, creo q quiero ser como uds cdo sea grande :) (oh rayos, ya me salieron las primeras canas)
Los remil banco por este laburo re copado que hacen, comunicando tan sensilla- y graciosamente temas aveces heavy. leer sus articulos es como recibir bofetazos cientificos.
Vengas a Rosario, a la facu de Bioquimica y den una charla copada, y bofetee a todos los cientificosdinosaurios queselassabenrencontratodas.
Saludos!

Florencia

03/09/2015

Florencia

Me encantó! Más de uno de mis alumnos agradecería semejante explicación!!

Agustin Russo

03/09/2015

Agustin Russo

Llevo algo de tiempo discutiendo sobre mis seres queridos sobre que estoy “cada vez más cerrado” por mi escepticismo.
Creo que un problema de los positivistas es que nos aceramos al resto de la humanidad con la superioridad de quien habla con evidencia contra quien no la tiene. Creo que eso tiene su raíz en la impotencia que da que la gente te diga “Ah, que piola tu evidencia, pero a mí me da más seguridad creer”.
Pero también me pongo del lado del no positivista, que no se acerca al método científico como resultado de su curiosidad por el mundo, sino porque se cruzó con un positivista. Debe ser bastante insultante que alguien venga a decirle a uno que la base para la mayor parte de las decisiones que uno toma no es mejor que tirar los dados, y más aún si esa persona lo hace arrancando ya con la frustración de haber discutido con 1500 creeroreventaristas.
No me confundan, creo que hay que ayudar a que la sociedad se convierta en un lugar cada vez más sensato, donde las decisiones importantes se toman basadas en evidencia. Eso lo banco a muerte. Pero también creo que, si lo hacemos entendiendo el lugar del otro, para quien esto es un gran cambio de paradigma, la tarea de divulgación se hace menos agresiva y (más importante) más efectiva.

En ese sentido, este artículo es una gran ayuda. Muchas gracias por él.

seba arroyo

02/09/2015

seba arroyo

Otra cosa que no pude evitar pensar mientras leía: Muchas veces lo que la comunidad de cientificos piensa tambien esta herrado. Hay un transitorio hasta que la cosa se asienta y se establece que algo está “científicamente aceptado”. Mientras tanto muchas veces hay modas, ideas que se hacen super populares y solo después de un tiempo nos damos cuenta que no era tan asi la cosa. Obviamente pasa esto en los temas de vanguardia. La cuestión es que lo que se hace a la vanguardia no siempre esta tan lejos de lo que el populo consume. Así que no es raro que haya resabios en el conocimiento popular de ideas cientificas erroneas que en su momento se tomaron como validas. Y bue, ahora hay que corregir eso. En resumen, es importante que algo sea aceptado por la comunidad cientifica, pero a veces la comunidad entera es suceptible de caer en sesgos cognitivos. Es complicado.

Lunar Y

02/09/2015

Lunar Y

Esta muy bien planteado pero creo que hay un bache importante en el planteo: ¿qué pasa cuando la “demostración científica” crea una realidad en si misma? o lo que en ciencias sociales llamamos “efecto de teoría”. En realidad planteo la pregunta para pensar como abrir el debate epistemologico a otras ciencias que no sean las (mal llamadas) formales o duras. ¿acaso la sociología, la psicología o la historia no son ciencias? Que preguntón!

seba arroyo

02/09/2015

seba arroyo

Que bueno el articulo Marcos, me hizo pensar y repensar varias cosas. Comparto una de ellas: me dá la impresion que la gente que se aferra al pensamiento mágico y rechaza la ciencia suele percibir que la ciencia “ataca” sus percepciones de la realidad. Yo llegué a la conclusion que no hay que confundir el universo subjetivo y personal en el que vive cada uno con ese mundo físico y objetivo que la ciencia trata de describir. Me parece importante mencionar esto, yo entiendo que no hay problema con decir “yo veo un unicornio rosa”; el problema es decir “el unicornio rosa es parte de la realidad objetiva y existe ahí para vos también”. Mucha gente, me parece, confunde las cosas y se cree que la ciencia pretende imponerse sobre el mundo subjetivo, sobre como se sienten y como perciben de manera privada e individual las cosas. Y eso les produce rechazo. Ya que el artículo es como una invitacion a amigarse con la ciencia me parece importante aclarar esto, que la ciencia no viene a decirte que esta mal como ves individualmente el mundo, sino a tratar de aclarar la forma mas razonable que tiene el mundo objetivo, el que es compartido pro todos, suponiendo que está ahi.

beto

02/09/2015

beto

buenisimo articulo. felicidades

Pela

02/09/2015

Pela

Buena la nota!!! Como diría un amigo mío…”tu vieja físico” :D

Mario

02/09/2015

Mario

Estoy de acuerdo con el artículo. Sin embargo, me parece que se presta a confusión el uso del término “creer” en lo referente a la ciencia. Uno cree en un dogma o en una religión, pero no en la ciencia. La ciencia no requiere eso de las personas: una hipótesis científica no necesita ser creída para ser válida, necesita ser corroborada. Yo sé que el artículo trata, precisamente, de explicar este punto, pero se enmaraña un poco con el término “creer”. El acto de creer es un proceso psicológico que requiere una cuota muy grande de emoción e irracionalidad y una cuota muy pequeña de racionalidad. Como dijo un científico argentino (no recuerdo su nombre ahora), la ciencia es “pensamiento honesto”. Honesto con uno mismo y con los demás.

Jonathan

02/09/2015

Jonathan

Muy buen artículo!
Es interesante también la teoría de Thomas Kuhn, (y no es agüero), acerca de como se sostiene una teoría científica durante el tiempo, y con la aparición de incoherencias se la va dejando de lado, hasta que una nueva puede explicar estos vacíos que la anterior dejaba produciendo una “revolución científica”. Eso no sólo permite encontrar estos ejemplos como en la física clasica-relativista; sino también identificar otras ciencias como la psicología que no tienen una teoría dominante, hay varias que compiten por serlo.

Agostina

02/09/2015

Agostina

Llevémosnoslo a la carrera de ciencia política, donde el titular de cátedra de la materia que explica la epistemología de la ciencia no tiene ni idea de cómo explicarle a los seres humanos el método deductivo.
Te voy a compartir el artículo, para hacerle un favor a una parte de la humanidad.
Gracias totales

Pula

02/09/2015

Pula

He aquí la importancia de que las carreras científicas incluyan en la curricula al menos un breve curso de epistemología de la ciencia!
Lamentablemente para la mayoría de lxs científicxs la ciencia no sólo describe y predice, sino que revela verdades.
Claro, ahí vemos por qué la gente no cree en la ciencia cuando niega: lxs científicxs le están pidiendo que cambie una “verdad absoluta” por otra, y eso no parece ser negocio…
Aguante más notas como esta al alcance de la mano de futurxs científicxs para que seamos más críticxs, incluso de nosotrxs mismxs!

Sol Minoldo

02/09/2015

Sol Minoldo

Muy interesante la nota, pero tengo una objeción al punto 3. En realidad, el excelente ejemplo de la dificultad para probar que “NO existe el señor con barba” no tiene tanto que ver con el problema para dar por cierta una hipótesis una vez y para siempre, sino con el hecho de que hay hipótesis tramposas (con menor grado de falseabilidad), que aunque no se puedan constatar, tampoco se pueden refutar de una vez y para siempre. Entonces, si tengo suerte (y razón), yo puedo demostrar que hay indicios de que es real (por ejemplo, puedo tener el unicornoio y la cocina, o algo parecido, encontrar una asociación entre la aparición de autismo y la vacunación contra la polio). Pero aun si no puedo probar la hipótesis, puede ocurrir que eso no alcance para demostrar su falsedad (precisamente por la dificultad de buscar al viejo barbudo en todo el universo, o porque no haber encontrado asociación en un millón de experimentos no significa “necesariamente” que esa asociación no exista (aunque claro, nos da un indicio importante, punto para las vacunas).

Otto

02/09/2015

Otto

a veces creerle a un científico es como creerle al arbitro que validó el gol de la mano de dios. no?

Leo

02/09/2015

Leo

Creer es función de la mente…creerle al científico, a los padres o a la pareja infiel…
y en la mente vive nuestro ego, ese aspecto que se separa de la totalidad con distintas motivaciones, de objetividad, de superioridad o de víctima.

La ciencia hoy se comunica mucho mas desde un lugar de saberes y métodos que desde la curiosidad, la creatividad, o el desacato.

Nuestro ser tiene un estado perceptivo mas amplio y profundo que reconoce la verdad mas allá de datos, que pueden estar presentados como evidencia.
El contactar lo verdadero implica un trabajo interno que no privilegie a la mente por sobre el “sentir” ni a la inversa. Es un descubrir la verdad desde nuestro centro, una verdad que nos conecta a una totalidad.

Hemos sido abusados culturalmente para que demos mas valor al conocimiento adquirido -funcional a lo social- que a la sabiduría interna. Es entonces que tenemos verdades científicas inapelables y aceptación de una jerarquía del saber.
Esta situación no es casual, fue diseñada en el siglo XIX a través de la educación masiva, reproduciendo los valores vigentes y necesarios para sostener un modelo económico y político.

El desafío es distinguir cuando estamos siendo repetidores de patrones culturales a cuando estamos sintiendo y expresando lo verdadero interno y cuando nos dejamos tocar por lo verdadero de otra persona…

Sentir a la pareja, a los padres, al científico.

Matías

02/09/2015

Matías

Quizás haga falta levantar todas las piedras del universo para probar que Dios no existe pero si el concepto de Dios no es falsable ¿tiene sentido la pregunta? ¿no es un requisito del conocimiento científico la falsabilidad? Si yo hablo de fuerzas paranormales no asequibles al ojo humano, que no pueden ser probadas ni refutadas, para explicar mi comportamiento ¿no estamos en condiciones de desestimar esta afirmación como una pérdida de tiempo y una cuestión pura y exclusivamente de fe?

Guido

02/09/2015

Guido

Che, todo bien con la cantidad abrumadora de evidencia. Pero de la demostración matemática no se dice nada? Esa, es de hecho, la única verdad irrefutable. En ese caso la ciencia (matemática) no solo puede probar la falsedad, sino la veracidad, y no queda duda al respecto.

Javi

02/09/2015

Javi

El que quiera creer que quiera, y el que no que reviente…

Yo por lo pronto me voy a seguir dudando por ahí…

Buenísima la nota

Filomena

02/09/2015

Filomena

BRAVO!! Me encantó.

Francisco

02/09/2015

Francisco

Buenisima nota! La epistemologia (que es el nombre de esto de estudiar la ciencia) es super interesante y tiene bocha de ramas, debates y discuciones sobre como conocemos el universo, si es que se puede realmente saber algo del universo, o si realmente hay un universo para empezar.

Hace bastante tiempo ya lei “Todos los marcianos son verdes” de Aldo Birgier, y me gusto mucho. Es un recorrido bastante completo y super ameno de la historia de la Epistemologi y todas sus corrientes.

Y no puedo irme sin dejar esto aca: https://www.youtube.com/watch?v=QCpypCQJXiw

Mauro

02/09/2015

Mauro

Es importante no confundir el método con los científicos. Pueden errar como cualquier humano. Hace poquito leí esta nota que me pareció muy interesante: http://www.microsiervos.com/archivo/ciencia/el-fraude-cientifico-una-realidad-que-existe-y-hay-que-afrontar.html . Como bien dicen, lo mejor es siempre dudar pero con fundamento.

Gracias por el artículo.

Neon_Knight

02/09/2015

Neon_Knight

Ciencia 101.

Gracias por existir, Gato. Y gracias, muchas gracias, de verdad gracias, totales gracias, por ayudar a desasnarnos cada día un poco más. :)

Leo B. Piceda

02/09/2015

Leo B. Piceda

Muy bien la nota, impecable para notar la similitud entre fanáticos fundamentalistas de cualquier causa. que las preguntas jamás se terminen.

El Gato y La Caja