Neuromitos

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Facundo Alvarez Heduan

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Francisco Lemos

¿Usamos sólo el 10% de nuestro cerebro? ¿Tenemos un hemisferio creativo y uno analítico?

Neuromitos

Si hay algo que se puso de moda en los últimos tiempos es el cerebro. No tanto usarlo, sino hablar de él. Desde libros hasta películas, hoy el cerebro es esa chica linda sobre la que todos opinan. Esto tiene mucho sentido, ya que es el órgano más tiramagia de todos. Está buenísimo entonces que cada vez seamos más los que queremos saber cómo funciona ese misterioso flan de neuronas que nos hace ser. También, como cada vez que algo se pone de moda, aparecen gurús tirafruta y disciplinas paco. Entonces, este es un buen momento para repasar algunas de las postas y los mitos más populares que sobrevuelan al Messi de nuestro cuerpo. Acá, un caprichoso Top Five.

1. Cabeza de colador

Las metáforas son una excelente herramienta de comunicación, salvo cuando no entendés la metáfora. Nadie piensa que lo que Juan Luis Guerra realmente quería era estar lleno de escamas cabeceándole la pecera a una flaca. Ahí donde la metáfora tropieza y se vuelve literal tenés a Juan Luis Nemo al borde de una orden de restricción y a tu vieja muerta de miedo porque la mala junta te deje el cerebro como un colador. Como un colador posta, no el conceptual, el figurativo. El de escurrir fideos.

La realidad es que la forma más práctica para generar agujeros en el cerebro es a través de un método al que llamaremos ‘Método Tautológico’, que consiste básicamente en ir a la ferretería, conseguir un taladro y pedirle a un amigo copado que te llene el cerebro de agujeros.

Las drogas en general afectan, de manera transitoria o permanente —dependiendo del tipo y la frecuencia de uso—, la forma en que las neuronas se comunican y/o conectan entre sí, y el abuso de alguna de ellas hasta puede modificar el tamaño de ciertas regiones relacionadas con mecanismos de recompensa y adicción, por ejemplo. Pero ninguna sustancia te genera agujeros en el cerebro, ni siquiera los champús más berretas.

2. Para toda la vida

Crecemos con esa idea de que las neuronas son algo así como las vidas del Mario. Te dicen que si te golpeás la cabeza o si son fan de los excesos, podés perder neuronas que nunca vas a recuperar. Este mito no es tan descabellado. Está claro que ciertas sustancias producen la muerte de neuronas. Y, si las comparamos con otras células del cuerpo o incluso con neuronas de bichos no mamíferos, vamos a ver que sí, que la tasa de desarrollo de nuevas neuronas en nuestro cerebro es recontra baja. Pero, si bien es cierto que la mayoría de nuestras neuronas vienen de fábrica, desde hace un par de años sabemos que existen algunas pocas regiones del cerebro —el hipocampo, el bulbo olfatorio y el cuerpo estriado, por ejemplo— capaces de generar nuevas neuronas a lo largo de toda la vida. De hecho, acá en Argentina hay un reconocido laboratorio que trabaja justamente en neurogénesis, estudiando cómo hacen estas nuevas neuronas para sumarse a circuitos más viejos en el hipocampo.

¿Esto quiere decir que los circuitos neuronales del resto del cerebro adulto no cambian? No. El cerebro es recontraplástico durante toda la vida. Hablamos de plástico no como el cerebro de Barbie, sino con respecto a la capacidad que tienen las neuronas de generar nuevas conexiones y redes. Esto es lo que nos permite aprender cosas durante toda la vida, por ejemplo, o poder recuperarnos (al menos en parte y en el mejor de los casos) de una lesión cerebral o de una situación traumática (¡ERA PENAL!).

3. Scarlett Johansson y el abuso de poder

El mito de que usamos el 10% del cerebro es un clásico. Parece que la cosa arrancó por 1890 con Williams James, padre de la psicología yankee, quien dijo algo así como que “sólo usamos una pequeña parte de nuestros recursos mentales”. Pero el tipo la tiró más como un desafío para superarse que como una posta fisiológica. Encima, como pancito para empujar esa idea, durante años los científicos no pudieron asignar un rol específico a varias partes del cerebro. Había regiones que, cuando las estimulaban eléctricamente, hacían mover un músculo o, al contrario, cuando eran lesionadas, se perdía la capacidad de mover ese músculo. Pero había muchas otras zonas, por ejemplo en el lóbulo frontal, que cuando se lesionaban o estimulaban no generaban mayores cambios motores ni sensoriales. Entonces, chau picho; a ojo de buen cubero (?), el 90% del cerebro estaba al pedo.

Hoy sabemos que no, que esas regiones con funciones hasta hace poquito desconocidas, están implicadas en funciones integrativas y ejecutivas como el razonamiento, el planeamiento y la toma de decisiones, entre otras. Es cierto que no todo el cerebro está prendido todo el tiempo, pero a lo largo del día no hay región que no se haya activado, e incluso muchas regiones están constantemente encendidas.

Otro dato clave tiene que ver con el consumo de energía. El cerebro adulto representa sólo el 2% de la masa corporal pero consume el 20% de la energía total que usamos. ES UNA BOCHA. Con lo caro que sale estar vivo, cuesta imaginar que la evolución seleccionara a un nene recontra angurriento que despilfarra el 90% de los recursos.

¿Por qué arrastramos durante tanto tiempo este mito? Por un lado, porque no teníamos las técnicas que tenemos ahora para medir actividad cerebral. Además, por la cantidad de chantas que se aprovechan de la desinformación para venderte técnicas y suplementos que prometen darte acceso a toda esa porción supuestamente ociosa.

El único momento en el que alguien está cerca de usar sólo el 10% del cerebro es cuando afirma que usa sólo el 10% del cerebro. Así que, Scarlett, te amamos, pero no te aproveches de nosotros.

4. Hemisferio lógico vs hemisferio hippie

Vamos por partes. ¿Hay dos hemisferios cerebrales? Sí. ¿Hacen cosas diferentes? Sí. Por ejemplo, los músculos de nuestro lado izquierdo son controlados por el hemisferio derecho, y viceversa. Por otra parte, en general el hemisferio izquierdo está más especializado en el lenguaje, mientras que el derecho se concentra en la atención y en cuestiones visuales relacionadas, por ejemplo, con procesos de orientación espacial y el reconocimiento de caras. ¿Esto quiere decir que, si tengo una personalidad lógica y escéptica y escribo notas de ciencia, uso más mi hemisferio izquierdo; pero si soy un loco lindo que ama las caminatas por la playa y pintar subjetivos amaneceres, soy hemisferio derecho en el horóscopo chino? No, y quedó demostrado en un estudio que se hizo hace poco en donde midieron actividad cerebral de más de mil personas y vieron que no existía en ningún caso una dominancia de un hemisferio sobre el otro. O sea que sí, nuestro cerebro nos hace diferentes a cada uno, pero los fundamentos neurológicos de nuestra personalidad son recontra complejos y no tienen que ver con una actividad diferencial entre los hemisferios.

5. Independientemente

Con esta se me van a venir todos los filósofos al humo. La mente es uno de los temas más complejos de la historia de la humanidad, de esos que, técnicamente y casi por definición, la ciencia no puede atacar, básicamente porque pertenece en gran medida al campo de la metafísica. El problema se vuelve entonces bastante frustrante, porque a ningún científico le gusta no poder encontrar la manera de responder algo. La realidad es que la ciencia no tiene todas las respuestas, entonces llegás a un punto en donde tenés que elegir entre seguir rompiéndote la cabeza hasta poder resolverlo algún día, o Dios. En particular, el dilema mente-cerebro es uno de esos asuntos de los cuales podemos hablar milenios y posiblemente no lleguemos a terminar de resolverlo, pero nos encanta creer que estamos cada vez más cerca. Sabemos, por ejemplo, que la mente no es una entidad mágica extracorporal. La mente forma parte de nuestro cuerpo. Nuestras emociones y sentimientos tienen bases neurofisiológicas que la ciencia permanentemente intenta descifrar y que construyen de alguna manera eso que llamamos mente. Sea lo que sea, está ahí; surge de procesos complejísimos que ocurren en nuestro cerebro y que todavía estamos tratando de entender. Quizás algún día lleguemos a conocer tan a fondo la dimensión algorítmica en la que funciona nuestro cerebro (en definitiva, nuestra mente) que podamos mudarnos a otros soportes o formatos. Suena a locura, pero no perdamos la esperanza.

En esta nota se anda diciendo...

Pilar

08/06/2017

Pilar

Que lindo lo que una puede encontrar revolviendo por El Gato.
Los quiero.

CHOFI

10/12/2016

CHOFI

Acabo de leer esto para compartirlo con un grupo que incluye una psicóloga, un economista, una licenciada en letras y un animador 3D y yo, licenciada en genética.
Esto derivó en mucha charla que llegó a una discusión sobre cuanto de nuestra personalidad está determinada por los genes, yo, la que más sabe del grupo sobre genes no tengo una respuesta fundada pero me da la impresión que el ambiente debe ser más del 90% de la respuesta. Pero el economista sostiene que la mayoría son los genes pero que es políticamente incorrecto decirlo porque ahí le damos un fundamento al racismo.
La verdad que estudiar me cuesta bocha, por lo que amo que ustedes me la hagan fácil en sus notas (gracias miles!!!). Me voy a poner a buscar a ver qué hay sobre el tema, peeeero ustedes tienen alguna data al respecto para hacérmela inicialmente más fácil??
Graciasssss!!!!
Y los voy a mandar a los chicos a leerlos más.

Atmaroop Singh

01/12/2016

Atmaroop Singh

Nuestra sociedad es otro tipo de red neuronal con diferente escala, pero está en pañales, la tecnología abrió otro espacio en la comunicación, una idea que constantemente sacude y acosa mis pensamientos ingnorantes, ya que no puedo evitar pensar que estamos situados en un ahora con dirección a un consciente colectivo.

A todos ustedes, muchas gracias por expresarse, amé los comentarios de todos, gracias por cada carácter tipeado en representación de su conciente individual.

Rocio

29/11/2015

Rocio

Genial la nota chicos! Es impresionante cómo cierta información errónea se expande como una epidemia e infecta miles de personas. Justamente el año que viene arranco (si sale la beca, crucemos los dedos) mi doctorado y voy a trabajar con la neurogénesis en organismos adultos. Es un tema fascinante, más que nada porque derriba mitos. Espero en unos años poder aportar algo. Saludos!

Cande

24/08/2015

Cande

Está mal que me haya decepcionado mucho no encontrar la etiqueta “Scarlett”?

Eugenia

25/04/2015

Eugenia

OMA SOL LOS AMO, y lo escribo así porque soy ambidiestra y mi súper poder es la habilidad de escribir en espejo. Con notas así, me dan ganas de revolucionar la Psicología. Un beso desde Rosario

Buffalo Bill

20/01/2015

Buffalo Bill

Cuando se revele porfin todo este tema completo de como funciona un cerebro y entendamos realmente lo que es una mente, existe la posibilidad de crear un algoritmo similar a un cerebro que piense y pueda razonar, asi como una inteligencia artificial re zarpada como una persona, eso seria bueno para desmitificar el tema de los sentimientos, ya que me parece que es darle demaciada importancia a un organo como el corazon que solo mantiene irrigadas de oxigeno y nutrientes a nuestras celulas… en fin digo que si creacemos un “cerebro” o una mente sintetica podriamos llegar a descubrir que los sentimientos son mentales

Canela

19/01/2015

Canela

Yo creía que usábamos el 25% del cerebro… no se si sentirme orgullosa de que domino todo mi cerebro o triste porque esto es todo ja

lalo

23/12/2014

lalo

la ciencia siempre fue la hija mas ñoñis de la filosofia… lolos

Leonardo

15/12/2014

Leonardo

Bueno, entonces… Qué le pasa a mi cerebro que se distrae tanto? Donde hay que tocar para enfocarlo un poco mas?

zach

13/12/2014

zach

bueno, yo soy uno de los filósofos que se te va a “venir al humo” por el punto 5. empezás bien con, “La mente es uno de los temas más complejos de la historia de la humanidad, de esos que, técnicamente y casi por definición, la ciencia no puede atacar, básicamente porque pertenece en gran medida al campo de la metafísica.” ¿entonces por qué lo cagás después pretendiendo hacer afirmaciones que sabés que la ciencia no puede apoyar? por ejemplo, “La mente forma parte de nuestro cuerpo.” ¿qué quiere decir eso? yo soy ayudante de cátedra de anatomía, pero todavía no encontré en ningún libro de anatomía una estructura que se llama “mente”. en la próxima oración, decís algo totalmente distinto, “Nuestras emociones y sentimientos tienen bases neurofisiológicas que la ciencia permanentemente intenta descifrar y que construyen de alguna manera eso que llamamos mente.” ¿entonces la mente es parte del cuerpo o es algo que los procesos neurofisiológicos del cuerpo construyen? las dos cosas no son lo mismo. después, en este artículo que creo que pretende ser científico, metés una linda distracción al estilo osho, “la dimensión algorítmica en la que funciona nuestro cerebro”. ¿qué quiere decir esto? ¿que es la dimensión algorítmica? ¿y qué tiene que ver un algoritmo o una dimensión algorítmica con la mente? (ni hablar de que acá con el parentético volvés a pisar el palo con decir que cerebro y mente son una sola cosa) a todo esto, hablás siempre de la mente como un “algo” sin tocar la pregunta de qué clase de cosa es. ¿qué se entiende por “mudarnos a otros soportes o formatos”? ¿qué es ese nosotros que se muda? quererlo o no, estás reconociendo cierta diferencia entre cerebro y mente, porque sin reconocer esa diferencia, no tiene sentido hablar de mudarnos a otro soporte o formato que no sea el cerebro.

me parece que andás bien fuera de tu profundidad en cuanto a la filosofía de esta cuestión, y como reconocés en el principio, es una cuestión netamente filosófica, de la metafísica. si tenés ganas de acercarte más al tema, te recomienda leas a david chalmers y john searles, por lo menos son los dos autores con cuales más coincido en su tratado del tema, obviamente hay muchísimos más. y si no tenés ganas de acercarte más al tema, dejalo fuera de tus notas. de todos modos, te felicito por una nota que salvo ese último punto está muy bueno, y por un sitio que siempre informa y educa. saludos.

Aldana

05/12/2014

Aldana

Una vez le pregunté a mi seño de 3° (tomando todo lo que me decía como la verdad absoluta) por qué soy zurda. Me respondió que tengo el cerebro al revés.

juan pablo

04/12/2014

juan pablo

ojalá hubiese sido cierto lo del 10% del poder cerebral, ahora no tengo ninguna excusa para ser tan nabo…pero bueno, gracias

estebaneitor

03/12/2014

estebaneitor

si un hemiferio cerebral no es mas desarollado que el otro ,porque tenemos mayor capacidad en una mano que en la otra considerando que escribir ,dibujar son procesos complejos??? a que se le ajudica nuestra dereches o zurdes ??

Ana

02/12/2014

Ana

Buenísimo como siempre!! Tu forma de escribir es fantástica: muy amena y clara.
Hermosa la ilustración.
Gracias!! Sigan publicando, adelante

Ana

02/12/2014

Ana

Excelente nota, me quedo mas tranquila leyendo los comentarios que no soy la única nerda hicha pelotas que pensó en las encefalopatias espongiformes en el punto uno.

María T.

02/12/2014

María T.

Me encantó eso de que no hay dominancia de los hemisferios, ya estaba resignada a ser una “derecha” incurable. Gracias por la nota aclaratoria y por tu estilo de escribir tan gozoso y disfrutable.

Mariano

02/12/2014

Mariano

Creo que sé por donde viene la mano del 5to mito y aunque no leí ninguno de esos libros de “neuroautoayuda” que salen ahora, me parece que muchos científicos de la biología malinterpretan cuando se habla del problema mente-cerebro. Cuando se habla de mente no significa que seas discípulo de Descartes, sino se refiere a las funciones cognitivas que no tienen nada de espiritual ni mágico sino natural. No es tu caso porque el artículo claramente dice que por mente entendés el resultado de procesos neurofisiológicos, etc., pero comento esto porque en twitter he visto que biólogos critican la noción de “mente” y estando en el 2014 resulta bastante obvio que no tenemos un fantasma encerrado en nuestro cuerpo, entonces si se discute de epistemología hay que discutirle a la ciencia, no a la religión o la filosofía (menciono la Iglesia porque es el único lugar donde el dualismo cartesiano encontró fuerza para sobrevivir).

Carlota

02/12/2014

Carlota

Excelente nota con una prosa mejor aun.
Espero no pasarme de “literal” al pedir si de casualidad se puede llegar a mencionar a la encefalopatía espongiforme (bovina sí, pero contagiable a humanos) en el punto uno.
De puro hinchapelotas, por supuesto. <3

Evelyn

02/12/2014

Evelyn

Creo que los amo. Cada vez mejor lo suyo.

Martin

02/12/2014

Martin

Yo creo el “usamos” puede referirse al hecho de que lo controlamos conscientemente… Es decir, solo somos capaces de controlar el 10% de nuestro cerebro. Si pudiéramos controlar mas podríamos controlar el metabolismo, la regeneración celular, y hasta incluso decidir cuando late nuestro corazón.. Pero bueno, mas allá de eso.. Scarlett se puede aprovechar todo lo que quiera de mi… xD

Gerónimo

02/12/2014

Gerónimo

Increíble post como siempre. No soy homosexual pero igual los amo. No paren nunca de escribir acá.

Enrique Alfonso

02/12/2014

Enrique Alfonso

Muy didáctica tu nota.
Me quedo más tranquilo al saber que no estoy desperdiciando el 90% de mi capacidad mental.
En “La última pregunta” de Isaac Asimov hay una propuesta interesante de interacción mente-máquina-entropía que a los místicos les viene re-bien…

https://erdracu.wordpress.com/2008/05/27/la-ultima-pregunta-de-isaac-asimov/

alesita

02/12/2014

alesita

o sea que feinmann, el innombrable E.B. y hollywood me mintieron?
ya no se puede creer en nadie.

me voy, ahora incrédula-mente.

El Gato y La Caja