El Gato y La Caja
Con Hambre no se Puede Pensar

Con Hambre no se Puede Pensar

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Fabricio Ballarini

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Juli Farfala

¿Cómo afecta la desnutrición el desarrollo cognitivo de un chico? ¿Puede la pobreza afectar a las generaciones futuras?

Con Hambre no se Puede Pensar

El solo hecho de verme al espejo me hace entender que la desigualdad en la naturaleza sale con fritas, fundamentalmente si me comparo con Brad Pitt. Por fuera de esa manera muy poco efectiva de sentirme a gusto conmigo, la desigualdad no sólo está relacionada con la frívola anatomía humana sino, en cierto punto, con la identidad. Ser distinto tiene su costado bueno, te hace ser vos.

Evitando entrar en el loop filosófico del ser y volviendo al plano evolutivo, podemos afirmar con cierto criterio de verdad que la naturaleza tiende a estabilizar cualquier desigualdad a través de una cadena trófica de poderes casi circular. Cadena en la cual todos morfamos y somos morfados. Pero por esas cosas azarosas que tiene la vida sobre la faz de la Tierra, el organigrama evolutivo se comió definitivamente el apartado sobre el ejercicio del poder en el humano, sobre todo cuando está ligado a la desigualdad dentro de su propia especie.

Cagarse en el otro, ya sea de la propia especie o no (o vegano, también llamada ‘posición intermedia’), resulta absolutamente negativo para una homeostasis colectiva hambrienta de equidad social, educativa y económica.

Es imprescindible saber si existen fundamentos científicos para justificar que la lucha por la igualdad no es un mero capricho guevarista sino una forma de lograr una sociedad más pulenta. Pongámonos (para esta oportunidad, sí, pero en general) al lado de ese pedacito de verdad que puede arrojar el conocimiento científico y analicemos la desigualdad social más allá del sistema político de turno. Puntualmente, desde el lado de la ciencia cognitiva que está de moda: la neurociencia.

Todos sabemos que la lista de desigualdades en nuestra sociedad está a la orden del día, fundamentalmente en el plano socioeconómico. Es por eso que buena parte de la ciencia puso el foco en las consecuencias que puede tener sobre un sujeto vivir su vida en condiciones marginales. Ya por el año 2009 algunos neurocientíficos nos avivaron de algo que era bastante intuitivo: asociar el buen pasar socioeconómico con una mejora en las funciones ejecutivas, esas que nos hacen más humanos (esas pavadas como razonar eficientemente, resolver problemas, planificar, ejecutar, tener memoria de trabajo, etc.). Si bien es verdad que suena algo escalofriante saber que una carencia profunda de poder adquisitivo o solvencia económica pueda marginarnos definitivamente en términos de virtudes cognitivas, aseguro que lo peor está por venir.

Fue así que unos años más tarde se asomaron para ver qué pasaba en el cerebro (más precisamente en el área metropolitana de la corteza, región famosa por sus quesos, su carnaval y por su capacidad de conferirnos el procesamiento cognitivo avanzado) de las personas con diferentes niveles económicos. Para sorpresa de nadie, los resultados no fueron nada felices.

Las imágenes obtenidas a través de resonancia magnética permitieron medir la superficie de esta estructura que funcionaría como una posible área candidata a ser un indicador sensible sobre las capacidades cognitivas. Estas fotografías de la realidad social dentro del cerebro mostraron una notable correlación entre la superficie cortical y el nivel socioeconómico y educativo. Correlación que, triste y obviamente, resultó ser negativa.

Pero antes de abrazar el anarquismo analicemos estos hallazgos por partes. En el plano educativo se observó que existe un vínculo notable entre la cantidad de años de formación educativa que tuvieron los padres y el tamaño de regiones cerebrales relacionadas con el lenguaje, la lectura y las funciones ejecutivas de sus hijos. En datos, estas diferencias podrían llegar hasta un 3% si se comparan los hijos de padres con secundaria completa (por lo menos 12 años de educación continua) versus los padres universitarios (con más de 15 años de formación). Sí, señor. Lamarck que nos pese, la formación de los padres influye en el tamaño del cerebro de los pibes.

Para establecer otro factor clave en el disminuido desarrollo cerebral de los hijos, los investigadores hicieron la misma evaluación pero un poco más detallada, separando esta vez a los sujetos según los ingresos familiares. De nuevo, encontraron una correlación entre el tamaño de la corteza y los recursos económicos. Esta vez, con diferencias cercanas al 6% cuando comparamos las cortezas de los hijos de familias pobres con las de las familias de clase media.

Entonces, ¿necesito ser rico para tener más capacidades cognitivas? Definitivamente no. Y no por un capricho anticapitalista sino porque no se observan diferencias entre los cerebros de personas de recursos medios y altos: a partir del ‘clasemediado’, tener más dinero no mejora tu cognición. Lo que sí resulta absolutamente necesario es tener un ingreso mínimo que libere el ancho de banda mental para poder pensar inteligentemente y tomar buenas decisiones por fuera de las relacionadas con la propia supervivencia. Y eso tampoco es un capricho antiimperialista, sino información y evidencia científica. Ser un genio respondiendo preguntas de interés general cuando se ganan miles de dólares es algo neurocientíficamente no muy sorprendente que digamos, porque a la mente libre de problemas de supervivencia le entran bastante fáciles las cosas.

Pero esa es la parte simple. La parte difícil sin lugar a dudas es saber que lo contrario es tan triste como preocupante: con hambre no se puede pensar.

Entender que tener un cerebro literalmente más pequeño a causa de la marginalidad está vinculado directamente al déficit cognitivo es identificar y desgranar una parte importante de la condena social. El problema de la argumentación científica sobre las deficiencias económicas y educativas que conllevan un deterioro intelectual es el enorme riesgo de que se perpetúe y justifique infinitamente la pobreza, pero también incluye la posibilidad de entender la necesidad de que los que pueden tomen las mejores decisiones posibles para acortar esas distancias.

No podemos ignorar más el hecho de que tomar malas decisiones, no tener la misma capacidad para comprender, no poder razonar con la misma facilidad que el otro o tener problemas de aprendizaje, está innegablemente ligado a los terribles niveles de desigualdad. Acortar esa brecha es devolverle a un sector enorme de la población la posibilidad de pensar, imaginar y decidir de mejor manera. Si la ciencia no sirve para mejorar la vida de las personas, tenemos que empezar a repensarla, a ella y a su forma de relacionarse con la sociedad.

Cuando decimos que más ciencia es más libertad, lo decimos en serio.

 

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En esta nota se anda diciendo...

terror netflix

16/06/2019

terror netflix

Excelente aporte.

Alejandra

08/05/2018

Alejandra

Muchas Gracias por el articulo y si sumamos el hambre de caricias, de estimulo!! Encima que los niños vienen a la escuela con un deficit se los violenta o ningunea o se piensa que con él no se puede hacer mas nada con algun docente sin vocación amorosa….es un combo bastante triste!!!!

Luis

14/02/2018

Luis

” tomar malas decisiones, no tener la misma capacidad para comprender, no poder razonar con la misma facilidad que el otro o tener problemas de aprendizaje, está innegablemente ligado a los terribles niveles de desigualdad”

Puede estar ligado a los niveles de pobreza, pero no de desigualdad. Ambos términos son distintos, tenemos países enormemente desiguales pero con porcentaje de pobreza pequeño, mientras tenemos países sumamente iguales, pero con niveles de pobreza enorme.

Eduardo

19/03/2017

Eduardo

Después de mucho tiempo volví a leer esta nota, me genera emoción el hecho de encontrar personas q desde su ámbito se comprometen en la lucha por la igualdad. Gracias por ayudarme a crecer y a creer en este día y en cada día!!!

Emi

20/12/2016

Emi

Es muy interesante plantearse esto, es decir, hasta dónde es importartante cumplir con las necesidades básicas (y no tan básicas) de toda la población
Estaría bueno armar tipo un playlist del Gato y la Caja, o al menos una canción recomendada por nota :P

Ale

17/12/2016

Ale

Muy buena nota, puntapie para entender algunas algunas acciones que son necesarias llevar a cabo desde el estado para achicar brechas, ya que la “mano invisible del mercado” es eso, invisible, no se ve y no acerca nada. Alguna vez leí (lamentablemente no recuerdo donde), que en los primeros dos años de vida el cerebro tiene una etapa crítica en su desarrollo (a nivel nutricional) y que si no se alimenta correctamente a ese ser, sus capacidades se verán disminuidas significativamente. Saludos

Fati

06/09/2016

Fati

Más ciencia es más libertad.
Me emocioné.
Gracias.

Ale

24/06/2016

Ale

“Sí, señor. Lamarck que nos pese, tu formación influye en el tamaño del cerebro de tu pibe.”

Hola, cómo es que pasan de una correlación a establecer una causa sin ninguna evidencia en un artículo que supongo pretende promover la ciencia?

De acuerdo en que nadie debe pasar necesidades, ojalá se entendiera que eso beneficia a todos y no es tan caro especialmente si se compara con tantos gastos inútiles.

Lucas

28/04/2016

Lucas

Increíble nota. Muchas veces estos temas se minimizan o se usan para otros fines que no son los que realmente deberían interesarnos a todos.
Cuando terminé de leer “más ciencia, es más libertad”, no tuve otro remedio que pararme y aplaudir.
Por otro lado, a medida que iba leyendo la nota, se me venía a la cabeza el nombre de “Maslow”, y su teoría de la pirámide. No se si tendrá que ver, pero mis neuronas al parecer insisten que sí, jaja.

GABRIEL PIZARRO

27/04/2016

GABRIEL PIZARRO

Impresionante. Un amigo lo resumía diciendo: de chico no toma leche, de grande no entiende. Muy duro y falto de fundamentación pero si ahora lee esto…

Al margen,Preguntonta o quizás no: correlación implica causalidad? Como hacen para forzar esa línea para sacar conclusiones aislando correlaciones fuertes pero que llevarían a conclusiones absurdas?

Pregunto desde mi gran distancia sobre la ciencia y el método. Me ayudan a leer algo q me desburre?

Gladys Mercedes

08/12/2015

Gladys Mercedes

Saludo cordial.
Al analizar tu publicación como docente me haces refleionar, sobre las imitantes socioeconómicas y su influencia en el aprendizaje, en la aulas se evidencia esta dura realidal social de nuestros niño/as y adolescentes; pero, que con voluntad y profesionalismos tramos día a día ir superando las brechas para que todos y todas tengan acceso a la educación, puedan tener la oportunidad de cambiar sus vidas y construir una nueva generación libre de pobreza “mental y material”.
GRACIAS POR EL APORTE

katherina

06/10/2015

katherina

Esta nota la vi hace unos meses, la compartí, hoy la leo de nuevo y sigue captandome por lo mismo, me encanta esta página porque me enseña mucho de ciencia y manejan una simpleza para explicar lo complejo increíble. pero me cuesta desligarla de la política, creo que los cambios, los fundamentales como este, además de ser promovidos por esta página deberían ser promovidos por gobiernos, la buena alimentación en si, etc. Soy una persona que trabaja en el engranaje mínimo del sistema político ( soy secretaria de concejales de un municipio del sur de neuquén) y siempre hablamos de esto y como incluirlo en la sociedad sin quedar como mala gente, porque entre amigos lo comentás y sos medio facho, por pensar que no es lo óptimo que la gente de las villas tengan hijos simplemente porque los traerán a sufrir y demás. Esta es la mejor manera de explicar, la parte científica. Si algún día pudiera impulsar algún proyecto a nivel nacional, no se, suena descabellado, pero para una sociedad mejor tenemos que dejar hijos mejores y creo que es nuestra responsabilidad, promoverlo, trabajarlo e insertar este razonamiento. Que se yo, me siento acompañada por saber que mucha gente piensa así, más cuando hay estudios respaldatorios.

Abrazo!

Florencia

07/08/2015

Florencia

Me nacen mil comentarios y opiniones al respecto, es un tema que no se agota. Tengo el privilegio de haber habitado en ambos mundos, el que hace de la polenta un banquete y el que tira nutrientes al techo, soy testigo de cuánto importa la educación para acortar las brechas. Y sí, cuando tenés una Ferrari y la querés hacer andar a gas… se complica.

Sé que me voy del tema nutricional, pero me hizo acordar a este post que vi por ahí: http://thewireless.co.nz/articles/the-pencilsword-on-a-plate

Falta mucho. En mi humilde y pesimista opinión, la igualdad de oportunidades es -casi- una utopía.

Aún así, qué bueno que algunos se encargan de llevar estas ideas a la posteridad. Me encantó!

Daniel

02/07/2015

Daniel

Tu comentario está pendiente de moderación.

¿Cuál es tu correo Fabricio?, estamos realizando una investigación en base al efecto sorpresa

Daniel C

02/07/2015

Daniel C

¿Cuál es tu correo Fabricio?, estamos realizando una investigación en base al efecto sorpresa.

celes

09/05/2015

celes

Muy buena la nota! Me parece genial cuando desde la ciencia se puede denunciar las desigualdades sociales. Pero me quede pensando…como ciencia, como científicos..no podemos hacer algo para modificar estas situaciones? Alcanza solo con “probar científicamente”, con aplicar “el método científico”? No podemos hacer algo mas? Que tan mal esta “politizar” la ciencia? No podemos cambiar algunas de nuestras practicas para poder hacer algo que tenga real relevancia en la sociedad, que pueda cambiar este “hambre con el que no se puede pensar”? Mas allá de la educación en ciencias y la divulgación de la misma que es muy importante, creo que algo mas se puede hacer. No se bien que ni como. Pero algo hay que hacer…sin esperar a que hagan algo los funcionarios que tienen el poder. Que les parece?

Humberto Rosas Suárez

07/05/2015

Humberto Rosas Suárez

Eso de unir en una frase las palabras candidato, sensible y capacidades cognitivas llega casi a la importancia de la creación de la rueda. No es discurso anti político. Es sólo que a quien reúna esas cosas, lo más probable es que el aparato lo devore. Igual hay que buscarlo. Igual hay que intentarlo. Te felicito por las notas y el estilo para escribirlas.

Joaco

05/05/2015

Joaco

Buenas, gracias por es posteo. Lo deja a uno reflexionando.

Que implican esas diferencias de tamaño de la corteza observadas del 3% y el 6%? Son diferencias muy importantes? Se pueden “reparar”? Gracias de nuevo. Saludos. Sigan asi locuras.

laura

03/05/2015

laura

La situacion economica de los más pobres no es en nuestro pais un problema que atente contra la cognición. Si en cambio, es un problema el paco y la droga barata y de mala calidad. Es tambien un problema el alcoholismo y la violencia familiar. Esos tambien son factores de desigualdad cognitiva.
Soy docente matancera de escuela media hace 25 años, se de lo que estoy hablando, no lo lei en ningun periodico ni hablo por los informes de la OEA, ni ningun organismo internacional ni “progre”

Fede

02/05/2015

Fede

Esto se sabia.. Y hace mucho.. Lo que si es para pensar es que un cerebro con menor corteza es un voto mas fácil de ganar… Y tan simplemente por eso es que cada vez va a haber mas hambre, a los políticos no les conviene gente que piense.

agustina

02/05/2015

agustina

Brillante! Te aplaudo por divulgar la ciencia de esta manera. Me interesó el estudio que mencionaste en un comentario, sobre el nivel nutricional… me parece muy importante conocer sobre estas temáticas.
Saludos.

Isa

29/04/2015

Isa

En esta pelicula ( http://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-3130/ ) se observa -entre otros aspectos- algo de lo que se escribió: ¿herencia vs. contexto?
Sigamos evolucionando!
Saludos.

Sabrina

29/04/2015

Sabrina

Excelente nota! Aprovecho para pedir permiso para sacar esta información y usarla en un lamentablemente obligatorio trabajo de religión, también lamentablemente obligatoria.
Felicidades a Fab y a todos los Gatos por hacer cada vez más y mejor educación, miau!

vani

28/04/2015

vani

Si esta nota no va al libro, saquen campaña para el tomo 2 Gatos.
O metele con el tuyo Fabricio!!!

Sonia

28/04/2015

Sonia

Hola,

Concuerdo con que es una buenísima nota. Pero, debo decir: no me gustó lo de “jíbaro”.

Graciela, desde ya.

S.

Daniel

28/04/2015

Daniel

Sin duda, los que queremos a nuestro pais deberiamos reformar la Constitucion y no solo cumplir con los requisitos de “tener la edad de treinta años, haber sido seis años ciudadano de la Nación, y bla, bla , bla” sino que tambien deberian ser Neurocientificos. Fabricio….como te ves de Presidente ???
Excelente articulo !
Sigan asi …..yo sigo leyendo “Pequeñas estafas pedagógicas!!

Ezequiel

28/04/2015

Ezequiel

Hola, Gatos.

Les mando la consulta que les comenté por Twitter. Por lo que pude entender en base al artículo, los últimos estudios en neurociencia muestran una correlación entre las capacidades cognitivas de los individuos y su estatus económico, ésta dada por la alimentación, educación y otros factores. En particular, en un momento dicen que “tu formación influye en el tamaño del cerebro de tu pibe”. Mi primera consulta es: ¿cómo se da ese cambio “hereditario” en el cerebro del hijo? ¿Hay una degradación genética que se da en el padre y se transmite luego al hijo?
Por otra parte, yendo a algo más evolucionista, si se quiere, ¿es posible que, debido a generaciones y generaciones de pobres en una misma descendencia se de una especie de Efecto Baldwin y estas limitaciones cognitivas pasen a formar parte de una limitación genética de los individuos? Lo pregunto porque la gente de clases bajas suele tener más descendencia que la gente de clase media/alta, por lo que, evolutivamente hablando, se podrían ver favorecidas estas deficiencias cognitivas por la propagación genética.
Puede que las preguntas estén llenas de errores conceptuales, pero ustedes son los Gatos, van a saber aclararme un poco el panorama.

Saludos,
Cher Guevara, CerebroEnMano, Ezequiel Alvarez, algún otro alias.

pablo

28/04/2015

pablo

Buena nota y mejor remate.

ame

28/04/2015

ame

gracias Fabricio por poner en palabras a mis compañeros del primario a los que las maestras les gritaban “burros” aunque todos sabíamos que iban a la escuela por el desayuno y el almuerzo que no tenían en la casa y no podían aprender nada.

era hora de que alguien hable de ellos y de todos los chicos en esa situación desde la ciencia.

y gracias por bancarnos a todos los que creemos en que más educación y más ciencia es más libertad y ponemos nuestro granito de arena en eso :)

facundo

28/04/2015

facundo

Algo, que los que tienen poder para cambiar la realidad del país, tendrían que leer… Por suerte todos podemos hacer algo, creo yo
Duele pensar que la desigualdad de hoy le saca un poco las chances a tus pibes
Gran nota fab

Florencia

28/04/2015

Florencia

Pusiste en palabras (y hasta diste evidencia) de algo que siempre pensé pero nunca supe expresar, comparto este artículo. ¡Feliz de leerte! GRACIAS :)

Matías

27/04/2015

Matías

Muy buen artículo. La educación ( la buena, no la de calle ) es la clave para lograr una mejor sociedad, y no solo porque podemos hacer más y mejores cosas, sino porque nos ayuda a formarnos como personas. Se que esto es algo trillado , pero quería igualmente decirlo porque es el camino, es para donde hay que ir.
Saludos,

M.

Lucía

27/04/2015

Lucía

– No tener en cuenta a otro, algo demasiado negativo –
Muy buena nota, gracias por hacer llegar estas cosas.

Fiorella

27/04/2015

Fiorella

¡EXCELENTE, Fab! Instantáneamente se me vino a la mente (=cerebro) el Dr. Abel Albino diciendo ésto, con tanto COMPROMISO SOCIAL como el que observé al leer la nota:

“Tenemos que terminar con la eterna guerra del hombre contra el hombre e iniciar todos juntos la única guerra que vale la pena, la única en que todos ganan, la guerra del hombre contra el hambre.

La educación es una semilla maravillosa, pero como toda semilla, necesita un sustrato donde sembrarse, y el sustrato ideal para sembrar educación es un cerebro intacto, estimulado y alimentado adecuadamente.”

Mis felicitaciones.

Vicky

27/04/2015

Vicky

No soy de emocionarme con nada, menos con notas científicas. Pero se me hizo un nudo en la garganta que ni te explico.

Me quedo con el remate: “Cuando decimos que más ciencia es más libertad, lo decimos en serio”.

Saludos!

Christian Strobino

27/04/2015

Christian Strobino

Amor es poco lo que siento por los gatos y el gato en la caja.

Facundo

27/04/2015

Facundo

Excelente nota! Clara e interesante.
Es tarde para votar por que esté incluida en el libro?

Agustina

27/04/2015

Agustina

Me encanta cómo escriben. Me encanta.
Esto que hacen es realmente inédito. No lo vi en ningún lado.
Ponen referencias, el texto es claro, simpático e informativo.
Son unos genios.
Esta entrada realmente me emocionó. (Puede ser que yo esté bastante sensible, pero igualmente es muy copado el artículo.)

Muchas gracias :)

Mario

27/04/2015

Mario

Muy bueno el artículo. Conclusión: para luchar contra las injusticias de forma efectiva, hace falta aplicar el conocimiento científico y no pelearse con él como si fuera un instrumento ideológico de los poderosos.*

*Idea falsa, falopa y contraproducente que sostienen muchos intelectuales de la izquierda posmoderna.

Anibal

27/04/2015

Anibal

Che, esto de “tu formación influye en el tamaño del cerebro de tu pibe.” me hace bastante ruido. Me da toda la impresión que la correlación viene por otro lado y esto solo es una expresión de la misma. ¿Tienen el link del artículo de dónde sale? Como para ver los datos.

¡Excelente nota!

Gracias!

DANIELA

27/04/2015

DANIELA

la ciencia desde su humanidad pura!!! gracias por ofrecer un analisis tan claro !!! soy docente, sé de lo que se trata!!!! Es un largo camino cuesta arriba el de la igualdad!!!

Gastón

27/04/2015

Gastón

Gracias Fabricio.

Agustin Russo

27/04/2015

Agustin Russo

Uff, las realidades que duelen.

Me gustaría saber si existe evidencia documentada de la conveniencia “egoísta” de una sociedad con mejor distribución del ingreso. O sea, como mejora mi vida cuando la de los demás no es una mierda. Algo así como lo planteado en “la patria es el otro” pero apuntado concretamente a que asegurar un mínimo de calidad de vida para todos hace que los que ya comíamos todos los días la pasemos mejor también.

Vos viste que a algunos, para convencerlos, hay que “tocarles el bolsillo”…

Ayelen

27/04/2015

Ayelen

Leí esta nota y me acordé de mi mamá cuando me contaba que discutía con el supervisor del colegio donde trabajaba (zona ciudad oculta) por que le recriminaba que tardaba mucho dando los temas y ella le explicaba que a los chicos de la zona que llegaban sin comer y con mil quilombos no podía hacerlos arrancar a las 8 con los temas del plan ya que no iban a aprender y elegía que no completen el 100% del programa pero que lo que aprendan (sobre todo los temas relacionados con el pensamiento crítico) los aprendan posta y no para dar una prueba y para poner contento con las notas al distrito escolar.

Muy genial y triste la nota, gracias por darme información para refutar a tantos payasos que dicen que los pobres no progresan sólo por que no les interesa hacerlo ya que todos tenemos las mismas posibilidades.

Besos y miauu

Cosme

27/04/2015

Cosme

Felicitaciones por el ensayo de observación entre las miradas de la ciencia y literatura, es muy bello.
Igual no esta bueno limitar la capacidad cognitiva en el desarrollo de un ser humano por su genetica y por tal marginalidad, PORQUE TODOS PODEMOS DAR GRANDES SORPRESAS.
Me gusta pensar que no hay limite… =)

Ezequiel Arrieta

27/04/2015

Ezequiel Arrieta

Grande Fabri, hermosa nota.

“Tenemos que terminar con la eterna guerra del hombre contra el hombre, e iniciar todos juntos la única guerra que vale la pena, la única en que todos ganan, la guerra del hombre contra el hambre”. Dr. Abel Albino

La revolución latinoamericana va a ser imposible si no nos preocupamos por desarrollar políticas de estado que cuiden a nuestros cerebros durante al menos los primeros 4 años vida, siendo ultra necesario asegurar más allá de la nutrición, cloacas, electricidad, agua potable y estímulos positivos para ese cerebro. Súper recomiendo ésta conferencia del crack Abel Albino (presidente de la Fundación CONIN) sobre la pobreza y la desnutrición cerebral.

Parte 1: https://www.youtube.com/watch?v=un7NGKNqSx4
Parte 2: https://www.youtube.com/watch?v=hZ8pGWu-vH0

Vane en el Limbo

27/04/2015

Vane en el Limbo

Debe ser que andaba algo sensible… pero cuando leí esto me emocioné. Gracias por tanto!!

Cecilia

27/04/2015

Cecilia

Qué hermosa nota!!! Lo felicito y admiro mucho por tomarse tan en serio esta enorme tarea de divulgar CIENCIA y CONCIENCIA (como dijeron más arriba).

Como profesora en escuelas privadas y públicas de escasos recursos, compruebo diariamente lo que dicen estos estudios… los chicos que vienen con hambre a la escuela son los que más dificultades tienen a la hora de razonar y aprender.

Comparto totalmente, y espero que incluyan esta nota en el libro (o en el próximo). Abrazo grande!!!

rocío

27/04/2015

rocío

Woow ese final de mas ciencia mas libertad es increíble. Los felicito. Sus artículos son siempre geniales. Pero este. Woow. Explota por el compromiso social que tiene adentro. Excelente.

Marcelo

27/04/2015

Marcelo

Muy interesante, Fabricio, aunque me quedé pensando en una cosa (perdón, tal vez mi ignorancia al respecto no me permita ver las cosas correctamente). Cuando decís: “Estas fotografías de la realidad social dentro del cerebro mostraron una notable correlación entre la superficie cortical y el nivel socioeconómico y educativo. Correlación que, triste y obviamente, resultó ser negativa” ¿la correlación no debería ser “positiva” entre las variables “nivel socioeconómico/educativo” y “superficie cortical”, i.e., a mayor nivel socioeconómico/educativo mayor superficie cortical, según lo que exponés en el artículo?
Gracias y perdón si por ignorancia la chingué.
¡Saludos!

ramiro

27/04/2015

ramiro

impecable. se me vino no te va a gustar a la cabeza:

un alma chiquitita se quiso escapar
pero no le daba para cruzar el mar
y le dijeron vas mal, muy, muy mal
eso no se hace tenés que pensar

y pensar
con hambre no se puede pensar
no se puede
pensar
con hambre no se puede pensar
no se puede

y esperó, y esperó y el momento no llegó
con el correr del tiempo estaba cada vez peor

Sofia

27/04/2015

Sofia

Este bien o este mal, no suelo pensar de manera política, pero al leer esta nota, lo primero que se me viene a la mente es que seria ideal tener políticos que piensen y actúen REALMENTE y HONESTAMENTE en base a datos como estos. Son unos genios y no hay día que no agradezca haberlos escuchado hace poco mas de un año en Vorterix y descubrir este minimundo lleno de posts que hacen que mis neuronas se vuelvan completamente locas.
Ustedes sí que tienen aguante, científicamente comprobado.

Paula

27/04/2015

Paula

Con Hombre No Se Puede Pensar.

Eso dice el permalink de esta nota, como se ve en la URL y en las actualizaciones del blog que llegan por mail.

Cuando leí el titular en mi bandeja de entrada dije: “¡¡Ay, se hicieron feministas!!”, y me abalancé a la web ávida de ver YA MISMO lo que prometía ser la fundamentación científica del siglo.

Pensaba la legión de chicas asintiendo: “Capaz que sí, capaz que, con excepción de Marie Curie, el celibato es mucho mejor para una mujer que quiere pensar, porque con hombre, ¡con hombre no se puede pensar!”.

Pero resultó ser: a) una prosaica errata / un interesantísimo acto fallido (¿la administradora web del blog es una mujer?);

y además, b) una nota fabulosa.

Y es interesante que la nota hable de pobreza y no de desarrollo, y de igualdad más que de promedio de ingresos. Pues hay países desarrollados con niveles de ingreso que, en promedio, son elevados, pero que sin embargo no han erradicado la pobreza y conservan porcentajes de habitantes pauperizados.

Y hay otros países con indicadores de desarrollo menos elevados pero que han enfocado el esfuerzo en la erradicación de la pobreza en toda la población y en mejorar su coeficiente de Gini. Como la nota informa, lo que marca diferencia no es ser millonarios, sino simplemente no ser pobres.

Suponiendo que este factor fuese el único que incidiera en el desarrollo de las competencias cognitivas (aunque no lo es), trabajando nomás con esta variable aislada, en tal caso podría inferirse del estudio que la población de un país que ha erradicado totalmente la pobreza y el hambre, y que ha llegado a cierto piso de ingresos y de calidad educativa, aunque no tuviera un PBI muy elevado, tendría en teoría un desempeño cognitivo superior a la población de un país con un PBI muy alto, pero con desigualdad económica y con sectores de la población en situación de pobreza o de acceso a una educación deficiente. Estaríamos en un correlato entre el coeficiente de Gini y los coeficientes de desempeño intelectual.

Como hipótesis para explorar, es sumamente interesante. Como factor para guiar la toma de decisiones políticas, es fascinante.

Ana

27/04/2015

Ana

Inmejorable!! Te aplaudo con las manos el cerebro y el corazón.
Debiera ser un texto de lectura obligatoria.
“Cuando decimos que más ciencia es más libertad, lo decimos en serio”.
Los respeto y admiro por todo lo que hacen. Felicitaciones a los Gatos que te invitaron a participar, aunque ya seas como de la casa.
Abrazos.

Fede

27/04/2015

Fede

Gracias. Gracias. Gracias. No me sale otra cosa. Es hasta conmovedor. Gracias.

Julian

27/04/2015

Julian

Los quiero mucho, y que la nota salga un día como hoy, después de una elección me hace quererlos aún mas.

Mercedes

27/04/2015

Mercedes

Totalmente de acuerdo, uno no elige donde nace y por eso no todos tienen las mismas oportunidades. Así que los que sí las tuvieron no deben ponerles trabas a los que no, (políticos-pobres e inmigrantes).
Y gracias a personas como tú que aparte de divulgar ciencia también divulgas “conciencia”, que poco abunda por el mundo.
¡enhorabuena!

Sergio R.

27/04/2015

Sergio R.

Gran nota Fabricio!
Me recordó un poco a la de Ezequiel (el tema del vegano), por la manera de aportar pruebas duras y objetivas a un concepto que suena lindo, pero cuesta muchísimo llevar a los hechos.
Un día la ciencia se va a cansar de maravillarme. No es hoy. Brindo por eso, y por que todos podamos pensar.

Ariel

27/04/2015

Ariel

Que lindo poder leer sobre este tema, completamente despojado de cuestiones politicas. Acortar la brecha es un laburo de todos¡¡¡¡¡
Excelente nota “gato”¡¡¡¡

Emiliano

27/04/2015

Emiliano

La diferencia entre una realidad social y otra son puntos que nos permiten el hacer o el pensar. Es lógico que una persona de clase baja no pueda trabajar el pensar muchas veces, ya sea por hambre o por condiciones puntuales donde crece, a diferencia de la persona de clase alta que si lo hace. Por eso decimos muchas veces tiene que ver el contexto en el que uno se desarrolla como persona, lo que hace justamente al ser y a al estar. Tengamos en cuenta al otro.

Mauro

27/04/2015

Mauro

Hace no mucho leí en el diario un artículo sobre este mismo problema. Obviamente, con muchísimo menos sustento científico, pero con el testimonio de alguien que se choca todos los días con la evidencia empírica:

http://www.lanacion.com.ar/1758337-solo-encuentra-desnutridos-el-que-sale-a-buscarlos

Me encanta que el artículo no solo mencione la necesidad de remediar el flagelo (no veo otro mejor calificativo que ese para la pobreza estructural) sino que destaque que no es un “mero capricho guevarista”. No es que uno necesite una razón para hacer lo que está bien pero es mucho mejor si encima tiene una justificación científica.

¡Gracias!

Facu

27/04/2015

Facu

Me saco la galera para aplaudir de pie…. clap clap clap

Lau

27/04/2015

Lau

1. Los quiero mucho.
2. Por mas problemas economicos post crisis 2001, siempre tuve comida. Pero rara vez desayunaba antes de ir a la escuela, estaba en primaria. Despues benditos sean los termitos para llevar cafe. Si a mi, chica de clase media me costaba prestar atencion y entender y recordar por no desayunar no se lo que debe ser para alguien que realmente pasa hambre.
Mas ciencia es mas libertad.

mario

27/04/2015

mario

Alguien dijo que las revoluciones se dan cuando los revolucionarios tienen la panza llena, no recuerdo quien fue, pero lo anote en alguna neurona que salto de alegría al leer esto

El Gato y La Caja