La pasta de campeón

La pasta de campeón

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Pablo A. González

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Gonzalo Ares Villafañe

¿Cuánto del talento se lo podemos asignar a componentes genéticos y cuánto a la práctica?

La pasta de campeón

‘Al que nace barrigón, es al ñudo que lo fajen.’
Juan Carlos Vizcacha, nutricionista escéptico


Siempre fui parcial hacia las ideas esperanzadoras, particularmente con la idea esperanzadora más esperanzadora de la historia:
‘Si te proponés algo y lo vas a buscar con dedicación y esfuerzo, lo vas a conseguir.’ AY, PERO QUÉ LINDO, POR FAVOR, VOY A DEJAR TODO Y DEDICARME EXCLUSIVAMENTE A APRENDER A TOCAR EL CELLO Y VOY A PRACTICAR UN MONTÓN Y A HACER LLORAR CON MI SENSIBILIDAD Y YO YO MA VA A QUERER QUE NOS COMAMOS UNAS EMPANADAS JUNTOS Y ME VOY A CAMBIAR EL NOMBRE A PO PO PA Y VAMOS A SER SUPER MEJORES AMIGOS PARA SIEMPRE. Y es todo re lindo, hasta que mi versión cellista del bar en la playa se encuentra de frente al Gólem de escepticismo que en algún momento creé y que se dedica básicamente a arruinarme la vida con una pregunta clave: esa idea, ¿de dónde se sostiene?

Escuché la teoría de las 10.000 horas hace ya un par de años. La hizo mega popular Malcolm Gladwell, un sociólogo británico muy reconocido, en ‘Outliers’, un libro donde trataba de examinar casos de éxito extremo y de explicar cómo esas personas sobresalientes habían llegado a serlo, y la idea nuclear del libro era que básicamente cualquier mortal, con 10.000 horas de práctica deliberada sobre una actividad, podía alcanzar la excelencia.

Listo. Ya fue todo. Encontramos la respuesta a una de las preguntas más difíciles de todos los tiempos y eje de una rivalidad más grande que la de la banda del verano y la banda del invierno, los amantes de los perros y los amantes de los gatos, los que eligen entre guardar dinero dudoso en el exterior o enterrarlo: la rivalidad entre lo innato y lo adquirido.

¿Somos quienes somos y tenemos las habilidades que tenemos porque nacemos así o porque entrenamos? Obvio que el interrogante no es nuevo, pero si escarbamos un poco en la historia de atacarlo científicamente, uno de los infaltables es Sir Francis Galton, el fundador de la genética comportamental. Galton argumentaba, entre otras cosas, que el talento tenía que tener una enorme carga genética, y una de sus formas de soportar este argumento incluía el hecho de que podía rastrear múltiples casos en los que la excelencia en música, deportes, artes o investigación científica podía verse repetida en linajes familiares. A esto se le agrega un dato que en cualquier momento podría ser un Gachi Pachi, pero en este caso es al mismo tiempo anecdótico y relevante: Galton era primo de Darwin.

Para no bullyar a Gladwell sino más bien tratar de entender de dónde salía esta idea, obvio que le miré las refes, y terminé en una serie de experimentos de K. Ericsson (de 1993, pero vueltos a abordar un montón de veces desde ese año) donde se atacaba esta pregunta sobre talento natural vs. práctica estudiando a violinistas maso, buenos y excelentes, y en el que se les consultaba cuántas horas de práctica les habían dedicado a desarrollar esta habilidad. Acá es donde el meme rompe el cascarón: los maso tenían encima un promedio de 4.600 horas de práctica, los buenos algo así como 7.800 y los excelentes, 10.000. BOOM. La práctica no solamente hace al maestro sino que vamos a asumir que correlación y causalidad se fueron al río, una se ahogó y la otra volvió perfecto pero no importa porque para mí son las dos iguales. Es en esa no distinción que empieza el problema.

O sea que ahora había una idea esperanzadora pero que encima tenía atrás un paper, y los papers no se cuestionan porque son conocimiento final, perfecto y la ciencia ya lo dijo y nada de andar revisando y mejorando ideas, eh. Ni que esto fuese una construcción incremental de conocimiento que admite la idea de que algo que se publica puede ser atacable y perfectible.

Por suerte, que la idea fuese feliz (y mega popular, al punto que ese paper tiene más de 6.000 citas al día de hoy) no evitó que los curiosos profesionales la abordaran y buscaran hacerse la misma pregunta ¿cuánto de este desempeño le podemos asignar a componentes genéticos y cuánto a la práctica?

Antes de seguir, la aclaración obligada, acá no hablamos de poder o no poder hacer algo, sino de ser un experto. El entrenamiento es condición necesaria y casi casi que suficiente para ser competente en cualquier área, pero una vez que entrás a comparar entre los excelentes y ser el mejor de los mejores, necesitás un empujoncito más.

Acá empieza a ponerse incómodo. Se hizo (en 2007) un estudio parecido sobre jugadores de ajedrez extremadamente buenos, y mostró cosas interesantes, como que entre ellos había algunos que tenían algo así como 23.000 hs. de práctica, pero también otros de 3.000. Todos a correr como pollo decapitado, la ciencia no funciona más. Precisamente porque no quería ponerme fundamentalista popperiano y gritar que para muestra basta un contraejemplo es que empezar a hurgar literatura y encontrar argumentos de posturas de lo más heterogéneas, que difícilmente me iba a dar la respuesta que buscaba. Por suerte, la pregunta era tan buena, tan clara y había sido hecha tantas veces que esos seres mágicos con gran conocimiento de estadística habían hecho lo mejor que le puede pasar a cualquier persona en busca de perspectiva sobre un tema: un meta análisis. La misma pregunta atacada de diferentes maneras en diferentes dominios, en muchísimos experimentos independientes, pero ahora todos ordenaditos y analizados.

Ahora sí me encontré con la esperanza de empanada cellista compartida por el piso. Cuando se analiza la influencia de la práctica deliberada (lo que se dice culosilla para los académicos, esquivar conitos para los deportistas o areoreó wololó para los jugadores de Age of Empires), la diferencia en el desempeño explicada por esa práctica es relativamente baja.

Si sos gamer, entrenar un montón puede explicar aproximadamente la cuarta parte de tu desempeño, pero las otras ¾ las vas a tener que buscar en otro lado. Algo así como la quinta parte de la mejora se explica por práctica para los músicos y los deportistas y muchísimo menos para profesionales que se desempeñan en áreas más difíciles de categorizar (el estudio trabaja sobre programadores, pilotos de combate, árbitros de fútbol y vendedores de seguros, por ejemplo). Esta influencia diferencial parece también decirnos algo sobre las actividades. Todo indica que en las que incluyen reglas claras y situaciones más replicables (tocar el mismo tema, tirar el mismo tiro libre o completar el Super Mario 3 en el menor tiempo posible), la práctica tiene más peso que en situaciones más heterogéneas (donde componentes que NO son la práctica deliberada pesa muchísimo más que la práctica en sí).

Vos-sos-o-te-haces (1)

Porcentaje de la variabilidad en el desempeño explicada  (naranja) o no explicada (azul) por la práctica deliberada. Los porcentajes son proporcional al r^2 * 100. Es una medida del ‘peso’ de la práctica sobre los resultados finales.

Obvio que, llegado este punto, la pregunta no es por la práctica deliberada, sino por la otra porción de torta: la grande. ¿Qué factores se esconden en esos que no son práctica y que sí predicen nuestra capacidad de hacer algo realmente bien?

Alguna vez escuché a alguien decir ‘¿Cómo no querés que Messi ya fuese Messi a los 8 años? Si seguro a esa edad ya había pasado más tiempo con una pelota que cualquier adulto promedio’. Ericsson hubiese bancado esa idea de que eran las horas pero, ¿qué pasa si en vez de mirar las horas miramos la edad? En el mismo trabajo sobre ajedrecistas, uno de los factores que mejor explicaba la habilidad era la edad a la que habían empezado a jugar, bancando la idea de que hay momentos en nuestro desarrollo en los que podemos adquirir mejor una habilidad.

Otro factor que parece predecir muy bien la capacidad de mejorar en dominios amplios es la inteligencia general (y le voy a poner itálica porque ahondar en esto requeriría una charla muy fuerte sobre cómo definimos inteligencia), que al mismo tiempo es sustancialmente heredable y que puede predecir buen desempeño en múltiples dominios, incluídas la música, el ajedrez, el rendimiento académico y básicamente cualquier ocupación. Parece que ser inteligente te hace rendir más en hacer las cosas, Capitán Obvio. Esta sensación de que hay gente que mejora rápido en algunas cosas nos la encontramos muy de frente analizando los datos de Moravec. Cuando veíamos cómo diferentes sujetos entrenaban y mejoraban sus capacidades de cálculo mental en el tiempo, todos bajaban sus tiempo más o menos parecido, acercándose a una asíntota, a un mínimo de tiempo por operación. Todos, salvo EL MARCIANO. Uno de los sujetos no solamente mejoraba más rápido que el resto, sino que llegaba a tiempos mínimos por operaciones mejores que los de nuestro control positivo, Andrés Rieznik, un atleta mental profesional que llevaba muchos años de práctica constante. Gracias, sujeto increíble que me dio un caso del que puedo hablar en primera persona.

Así, la carga de no práctica deliberada por sobre entrenamiento encerarpulírico miyaguesco puede verse representada de varias maneras. Particularmente, me fue interesante descubrir que la capacidad en la memoria de trabajo (esa memoria en la que sostenemos cosas mientras las hacemos) puede predecir mejor la capacidad de un pianista de ejecutar una obra a primera vista que el tiempo de práctica. De nuevo, quod natura non dat, Salmantica non præstat, la versión fancy de ‘es al pedo empujar cuando la natura es corta’. ¿Renuncio entonces a mi esperanza de dúo de cuerdas? No necesariamente. Pero sí entiendo que la práctica hace mucho, pero que para ser marciano se necesita también eso: serlo.

Tendré que vivir mi personaje armado un poco por mi material genético de fábrica, otro poco por las cosas que me obsesionaban de pibito, y agregarle a eso unas horas de práctica a gusto, aunque en mi caso esta sea la triste historia en la que me encuentro incapaz al sentarme enfrente de un piano y extrañamente cómodo jugando un juego nuevo que acabo de descubrir, pero que se parece significativamente a los que me obsesionaban en ese momento de mi vida en el que Yo Yo ya sabía sonatas de memoria.  

En esta nota se anda diciendo...

Nahue

24/11/2016

Nahue

Les recomiendo una lectura relacionada con el tema: «Los fuera de serie» de Malcolm Gladwell.
Fue un libro que habla justamente de este tema y la verdad que me gustó mucho leerlo.

ANTO

01/09/2016

ANTO

Buenísima nota, es algo que muchas veces sale como tema de discusión en diferentes grupos, estamos los pro «quod natura non dat, Salmantica non præstat», y los otros…»Todos somos especiales/Si te esforzas lo suficiente podes hacer lo que quieras…»…No, no todos somos especiales, algunos somos seres humanos promedio y a ser felices con eso. Y el tema de las 10.000 horas…se cae por si solo, 10.000 horas son algo así como 1 año y 2 meses, si descontamos que se duerme, al menos 7 horas, quedan 292 días limpios(sin bañarte, comer u ocio)…no cierra.

Alberto

17/08/2016

Alberto

Mi experiencia dice que un altisimo porcentaje de cientificos se consideran a si mismos músicos frustrados.

Yungblut

09/08/2016

Yungblut

¿Podría ser que otro factor determinante sean las horas/el tipo de sueño? recuerdo un documental de NOVA sobre experimentos con las distintas etapas del sueño en el que se mostraba que una persona mejoraba su desempeño en un videojuego luego de haber dormido y haber soñado con éste. O sea ¿Tal vez 10.000 horas de violín sin dormir sean nada comparadas con 100 horas de práctica + R.E.M (no la banda) todas las noches?

PD: Wololó

IVE

18/07/2016

IVE

como estudiante de piano que soy estos temas me obsesionan fuertemente. cuando uno conoce otros músicos entiende que TODOS, no importa la edad a la que hayan empezado, le robamos cientos de horas al estudio para ocuparlas lamentándonos por no haber empezado AÑOS ANTES.
me gusta como esta nota ilustra lo paradójico de esa cuestión.
besis, les quiero mucho.

andrescass

13/07/2016

andrescass

Buena nota. Me gustó mucho (más que nada porque confirma cosas que yo pensaba de antes).
Pensar que de pibe no jugaba al futbol, empecé a jugar hace unos 3 años y viendo mi mejoría en estos años me pregunto si habiendo arrancado a jugar de pibe al día de hoy al menos no sería el peor del equipo o incluso algo más (nunca vivir del deporte ya que mis habilidades motoras generales son bastante chotas).

Como programador te puedo decir que hay mucho que se mejora con la práctica. Hay cosas que van saliendo más de taquito, y se gana cierta facilidad en abstraer y resolver problemas.

me pondría a filosobaratofiar con que lo jodido es acertarle a esa actividad en la que tenés potencial y esas cosas pero no se me da. Me voy a seguir programando.

Gatos capos

Violeta

12/07/2016

Violeta

Profeeee! Hay un aspecto que no veo por aquí. Por ahí ya está probado que nada que ver, pero pregunto igual. Que onda la influencia del ambiente. Pongamos el ejemplo del músico que es el más de cajón. Aparte de la habilidad innata, y la práctica, estar en contacto constante y desde pequeño con un entorno afín, no es necesariamente una variable muy fuerte?

Rocio

12/07/2016

Rocio

Buenísisisisisima la nota Pablo! Con razón por más que me siente y me vuelva a sentar frente a un instrumento musical no voy a lograr nunca tocar algo jaja Voy a seguir con lo que si me sale.

Adriana

12/07/2016

Adriana

Muy bueno todo el blog! Los conocí gracias a mi hijo de 23, y ahora me fanatice! Los leo en el subte… jajaja…. todos los días, ida y vuelta del laburo…. dónde se consigue el libro porfa????

Koke

12/07/2016

Koke

Desconocía la data sobre Andrés Rieznik, lo vi en una charla TED sobre la ciencia del levante, tras extensas pruebas de campo sobre su hipótesis siendo yo el sujeto de prueba concluí que o era una falacia de afirmación del consecuente o yo tomaba mucha birra antes de animarme a hablar con mujeres, no me levante ni a la mañana. Ahora tengo la hipótesis que escribir articulos copados en este sitio puede generar empatia con mujeres que sienten atracción por hombres que escriben en forma copada artículos de divulgación científica. Tambien lei un libro de Ken Robinson (si otro de charla TED) sobre una docena de casos en los que diferentes personas encontraban su «elemento» y los tipos se volvian excepcionales en lo que hacian. Desde el vamos el libro me empezó a hacer ruido justamente porque era gente muy destacada aunque se intentaba vender que cualquiera podía serlo. Charlas para emprendedores modo on. El grueso de los mortales debemos entonces buscar algo, entrenarlo mucho para que después venga un MARCIANO y nos diga…segui participando?

Andrea

11/07/2016

Andrea

Gracias por bajarme el autoestima a menos 10 :'( gracias eh jajajjajaja
Excelente la nota, explica xq yo tardo en aprender y mi novio lo hace en dos segundos… y yo x mas q le ponga garra sigo aca :P

Juan cito

11/07/2016

Juan cito

a «completar el Super Mario 3 en el menor tiempo posible» le falta el enlace… por el robotito ese que lo completo en 3 segundos

Florencia

11/07/2016

Florencia

Me encantó la nota. Todavía estoy a tiempo de ser buena en algo.

PD: Me encantan tus notas.

Saludos.

Ana

11/07/2016

Ana

Excelente nota!!
Gracias, como siempre.

Germán

11/07/2016

Germán

Muy bueno. Me gustó el análisis che.
Cada tanto sale éste tema en la mesa de los domingos. Lo de las 10k horas sonaba taaan lindo… Igual es un buen número eh.
Por otro lado, hay una charla TED (missing link) de una persona que estudió cuánto es necesario para (más o menos) dominar un tema cualquiera, como quien dice «defenderse», y según sus resultados (missing link) eran aproximadamente 20 horas de vuelo.
Supongo que como moraleja, hay que probar muchas actividades a lo largo de toda la vida, para maximizar la probabilidad de encontrar aquellas en las que nos desenvolvamos mejor. No me extrañaría que dichas actividades cambien con los años también.

Pablo Mira

11/07/2016

Pablo Mira

Pero qué buena nota, che. Cada día mejor.
No sabés la angustia de saber que me voy a morir y se van a seguir descubriendo cosas interesantes.

colombina

11/07/2016

colombina

«entrenamiento encerarpulírico miyaguesco» como te quiero.
Bueno, algo en mi me decia que por mas que le ponga las horas culo, hay cosas que no me nacen, y menos nacen tan facil como a otros (in your face mamá!)
confirmo la resignacion a cantar en el fogon y no a tocar la guitarra (no pude, y ya ni voy a seguir probando), voy a volver a intentar los jueguitos, este finde justo vi mejoras en el peloteo.
miau.

Nahir

11/07/2016

Nahir

Gracias por esta nota!! Es una discusión en la que caigo de manera recurrente. Pero no me queda del todo claro: ¿HAY O NO HAY TALENTO INNATO? ¿Un poquito? Entiendo que una cosa es hacer algo de manera aceptable y otra cosa es ser un crack; me gustaría poder especificar mejor el criterio que usamos para determinar eso…
Considero que hablar de talentos innatos representa un problema, ya que de haberlos se daría lugar a establecer jerarquizaciones muy fuertes en la sociedad (seres humanos inferiores y superiores, digamos). Pero siempre que quiero argumentar en contra del talento innato aparece Messi y me caga la vida (por eso lo amo). La pregunta tal vez sería…. ¿y si no lo ayudaba el Barcelona y tenía que laburar en una pizzería para ganarse el mango en vez de dedicarse 100% al fútbol? Pero los contrafácticos son una mierda.
Saludos! :)

P.D.: ¿vendrán a presentar el anuario a Mar del Plata?

Julián.

11/07/2016

Julián.

Muy lindo el artículo. Sin contradecir nada de lo expuesto, hay un punto interesante que tiene que ver con el modo de aprendizaje, la eficiencia de el estudio/práctica. En ese punto un Miyagui de cuarta te puede tirar abajo al mayor de los marcianos y un mediocre ordenado y sensato puede hacer maravishas con ese hache. Moshe Feldenkrais ha escrito un par de cositas al respecto de esto.

Marsha

11/07/2016

Marsha

Me encantó! Simplemente uds son muy genios. Era algo que me venía planteando hacía mucho y de hecho escribí algo relacionado en enero (me sentiría honrada si un alma caritativa lo lee):

https://medium.com/@marshagreenwood/destino-vs-libre-albedr%C3%ADo-c5587101717b#.ni418bll9

Marcos Feole

11/07/2016

Marcos Feole

Muy buena pibe!!

Qué tema el Nature vs Nurture. Y espectaculares los resultados y el análisis!!

¿¿¿Qué porcentaje de práctica predice su grositud para divulgar ciencia de esta manera, gatos???

Julee

11/07/2016

Julee

Interesante tema. Yo a la parte de «las cosas que me obsesionaban de pibito» le agregaria: y a las que tenía acceso. Por más carga genética copada que tengas, si nacés en un hogar donde la estimulación a interesarte por cualquiera de estas actividades valoradas es baja o nula, tus súper genes sirven para poco.

lemanuel

11/07/2016

lemanuel

Hola! Muy interesante la nota y me cayó justo porque con un amigo estuvimos conversando en estos días sobre esto de la natura-nurtura.
Nuestra charla surgió sobre el extremo opuesto de la distribución, es decir, no sobre los Messis, sino sobre los perros como yo. Y el contexto tampoco era el deporte, si no la educación. Es un un tanto políticamente incorrecto el planteo, pero venía por el lado de si todo el mundo puede hacer una carrera universitaria, o superar el cbc digamos. Dejando de lado casos «patológicos» y «controlando» por el entorno social: más horas de estudio puede hacer a todo el mundo pasar esta instancia? O hay una cola de la distribución que nunca podrá hacer las conexiones neuronales suficientes? (Obvio que estos últimos quizás brillan en arte, deportes, o cualquier otra disciplina…). Igualmente, más allá de la respuesta, todo el mundo tiene el derecho de intentarlo, sobre eso no tengo dudas.
Saludos y gracias!

JJ Flash

11/07/2016

JJ Flash

Estoy investigando si se puede ser crack astral con el mínimo esfuerzo posible, siendo yo el sujeto de prueba. Les aviso cualquier avance, por ahora nada (ba, saber cantar el rap de Clint Eastwood cuenta?)

JeanFranco

11/07/2016

JeanFranco

tengo una duda existencial, si bien algunos nacen (nacemos) con una habilidad única, re copada, y que casualmente tiene un buen fin de lucro, el dejar de practicarlo por un tiempo por mas que desde los 14 hasta los 20 uno se haya dedicado a eso, hace que uno pierda la habilidad? o solo es cuestión de pulirla un rato? onda subirse a una bici despues de 25 años de andar en autos (eso le paso a un cuñado, es re divertido ver a un adulto promedio ver que se caiga intentando subirse, mas si se acuesta con tu hermana)

Ceci

11/07/2016

Ceci

«entrenamiento encerarpulírico miyaguesco»
+
«Miyagui explotador de menores»
=
TE AMO PABLO CASATE CONMIGO

No, mentira, el matrimonio es una imposición heteropatriarcal así que no nos casemos, pero igual te amo.
Bueno, no, tampoco es que te amo, (¿qué es el amor, en realidad?, Arjona todavía no lo sabe) La cosa es que me caes re bien.
Bueno, en realidad ni te conozco, ¿que se yo si me caerías bien? medio que me parece copado como escribís.
ESO.

Voy a meterle práctica a esto de hacer cumplidos, no me vino en los genes :P

Groso artículo. Saludos a Yo yo Ma.

Juan Gilberto García Furrer

11/07/2016

Juan Gilberto García Furrer

Embarrar la magia le dicen…
Tendría que haber empezado con el piano cuando era chico, pero cuando era chico no tenía piano; al cabo que ni quería tocar piezas de Chopin.

Aldo Luissi

11/07/2016

Aldo Luissi

Buena columna! Pero cabe destacar que Gladwell no es sociólogo, no tiene formación profesional como tal y de hecho es en sus palabras un «escritor». Saludos!

ramiro

11/07/2016

ramiro

si había una manera de arrancar bien arriba la semana era sabiendo que con mis 35 añitos ya no tengo chance de ser un hiper mega re contra crack en algo … tkm !